10 marzo 2013

Trío de Muestra

Este fin de semana se ha celebrado la X Muestra Syfy de cine fantástico y de terror en Madrid, un maratón de películas de género de todo tipo en el que entran desde la última experimentación de Francis Ford Coppola al taquillazo que suele abrir la muestra todos los años, la cinta de culto que todos los fans esperan ver o películas mudas con música en directo de grupos de electrónica indies. Como decíamos, el festival se abre, desde hace ya algunos años, con el preestreno de alguna película que pretende arrasar en la taquilla, tipo "Watchmen" o "John Carter" el año pasado, y esta vez la elegida fue "Oz, un mundo de fantasía", la precuela de "El mago de Oz" que Sam Raimi ha dirigido para Disney. Cuenta cómo el mago llega a Oz originalmente (homenajeando por cierto la primera parte de la cinta de 1939, cuando Dorothy aún está en Kansas) y cómo, una vez está allí, se ve envuelto en la lucha por el control de esa tierra que llevan las tres brujas, a las que dan vida Michelle Williams, Mila Kunis y una Rachel Weisz haciendo más de villana Disney y que está realmente divertida. La película no tiene más aspiraciones que ser un entretenimiento para toda la familia, con sus guiños a "El mago de Oz" por aquí y por allí, y en ese aspecto se puede decir que cumple con lo que pretende. Y eso que, aunque James Franco da el tipo de caradura con encanto, es cierto que igual habría hecho falta alguien con un carisma tipo Robert Downey Jr. para darle algo más de chispa. Raimi se pliega a lo que se supone que debe ser un blockbuster familiar de Disney, pero eso no impide que Bruce Campbell haga su tradicional cameo.

Tal vez algunos recordéis un anime que emitió Canal+ y cuyo protagonista era un samurai con una cicatriz en forma de cruz en la cara. En algunos países, esa serie era conocida como "Samurai X", pero en realidad su título es más como el de la película de acción real que lo traslada al cine, "Kenshin, el guerrero samurai", todo un éxito de taquilla en Japón y que nos lleva hasta finales del siglo XIX, cuando la época de los samurais se termina y muchos de ellos acaban sin amo y mendigando por las calles o robando para sobrevivir. Kenshin era un despiadado asesino conocido como Battosai que, después de participar, y perder, en una guerra contra el emperador que trae una nueva era, promete nunca más matar a nadie, y se dedica a vagabundear con una espada de filo invertido como toda arma. Pero, por supuesto, su pasado siempre va a volver, porque hay otro hombre asesinando por encargo y por placer y asumiendo el nombre de Battosai que él tuvo primero. Quienes vieran el anime o hayan leído el manga reconocerán a todos los personajes y las situaciones que aparecen en la película, que es una historia de espadachines, damiselas en apuros y malvados, y pasados de rosca, traficantes de opio. Las escenas de acción, por supuesto, son un espectáculo, y aunque la cinta tiene unos bajones de ritmo bastante acusados (y algunos diálogos muy cliché), es una aventura entretenida. Los fans del género probablemente la disfruten mucho.

Homenajes a las cintas de género de los 80 ha habido muchos en los últimos años, siendo uno de los últimos "Grabbers", una comedia de terror que nos lleva a una remota isla irlandesa siguiendo a una joven garda de Dublín que va a pasar allí dos semanas, sustituyendo a uno de los dos policías de la isla durante sus vacaciones. El otro agente es un alcohólico que se pasa los días sufriendo la resaca de la borrachera de la noche siguiente, y entre él y la joven de Dublín no parece que vayan a ser un equipo muy eficiente a la hora de resistir la llegada de unos misteriosos alienígenas que se dedican a comerse a la mitad del pueblo. Pero eso es hasta que los dos agentes descubren algo que puede salvarles la vida; que los extraterrestres son alérgicos al alcohol. Lo que sigue es una sucesión de chistes de borrachos a cada cual más divertido, y una sensación de diversión y falta de pretensiones bastante refrescante. "Grabbers" es, en ese aspecto, muy ochentera (con homenaje a "Gremlins" incluido) y está repleta de ese encanto un poco gamberro de los irlandeses en el pub. Porque, aquí, una pinta de Guinness es más efectiva que los virus informáticos de "Independence Day".

Música de la semana: "Vikings" ha sido uno de los estrenos de la semana, superando los doce millones de espectadores en History, así que nuestra elección musical va a ser la canción que se escucha en sus títulos de crédito, "If I had a heart", del sueco Fever Ray, que también sonó hace poco en "The Following".
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