28 marzo 2013

Los libros y la serie

Si algo nos ha enseñado la tercera temporada de "The Walking Dead" (o toda la serie, en realidad) es la espiral absurda que se puede alcanzar cuando las críticas a la serie se basan casi exclusivamente en si es fiel al cómic de Robert Kirkman o no. No es nada extraño que los espectadores desencantados descarten el título de AMC diciendo que si se plegaran más al material de partida sería mejor, aunque no sabemos si lo que piden es fidelidad viñeta por viñeta a lo "Watchmen" o si les vale algo más en la línea de "V de Vendetta", que respeta al espíritu del original pero toma otras decisiones que los responsables consideran más apropiadas para su traslado a la pantalla. Es un tema que hemos tratado otras veces, pero cada vez que se acerca una nueva temporada de "Juego de tronos" vuelve a ponerse de actualidad. A los actores y los guionistas siempre les preguntan hasta qué punto va a desviarse la trama de lo escrito por George R.R. Martin, y muchos fans intentan adivinar hasta qué libro va a llegar cada temporada de la serie.

A esos fans, probablemente, les dé un infarto cuando lean esta entrevista a Bryan Cogman de "Rolling Stone", guionista de la serie y responsable de mantener cierta coherencia en todo el material que se adapta de los libros a la televisión. Cogman habla principalmente sobre el resto de convertir el tercer y muy voluminoso tomo, "Tormenta de espadas", en diez episodios que se sostengan por sí mismos, y expone el quid de toda la cuestión sobre la serie de HBO y su relación con el material de George R.R. Martin: "debería apuntarse; a partir de ahora, estamos afrontándolo como que la serie de televisión es una gran adaptación de 'Canción de Hielo y Fuego', así que elementos de cualquiera de los libros puede aparecer en cualquier temporada, si es lo que se necesita". Es decir, que como se vio ya al final de la primera entrega, D.B. Weiss y David Benioff están llevando una planificación a más largo plazo, aunque vayan de diez capítulos en diez capítulos cada vez.

La charla con Cogman es interesante porque se mete en aspectos más específicos de la adaptación, como la dificultad de servir a tantos personajes sin que los episodios se vean demasiado deslavazados (un defecto de la serie que no hay modo fácil de corregir), o los problemas que puede plantear que, por ejemplo, Bran aparezca muy poco en el tercer libro, o que Tyrion y Daenerys estén desaparecidos en combate en "Festín de cuervos", el cuarto. Como hemos repetido muchas veces, las normas que rigen una serie son diferentes, y no pueden permitirse el lujo de que algunos personajes que han adquirido mucha relevancia desde el principio se pasen media temporada totalmente ignorados. Por supuesto, el dilema cada vez va a ser más grande, y será interesante ver cómo estructuran Weiss y Benioff las temporadas posteriores a esta tercera, cuando el mundo de Martin se amplía hasta unas dimensiones que hasta para HBO son prohibitivas.
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