20 marzo 2013

Norma y Norman

Hay ciertos personajes que acaban fagocitando la carrera de un actor y, en parte, hasta arruinándola con el tiempo. Kathy Bates y Anthony Hopkins lograron escapar de la sombra de Annie Wilkes y Hannibal Lecter, aunque siempre estarán asociados a ellos, pero Anthony Perkins no tuvo tanta suerte con Norman Bates. "Psicosis" fue un enorme éxito de taquilla en 1960 (que no de crítica inicialmente), ejerciendo una notable influencia sobre el género de terror posterior, y aunque Perkins participó después en películas notables, como "El proceso", "El juez de la horca" o aquella "Asesinato en el Orient Express" de reparto All-Star, Norman siempre estuvo a su espalda. Tal vez porque lo interpretó de nuevo en los 80, cuando su carrera languidecía, en tres secuelas de "Psicosis" totalmente olvidables, o tal vez porque es un personaje tan fuerte (y Perkins estaba tan bien en la cinta de Hitchcock) que resulta casi imposible darle la espalda por completo.

Esa imposibilidad bien puede ser la que ha llevado al canal A&E, que lleva un par de años produciendo procedimentales como "The Glades" o "Longmire", a probar suerte con una precuela de "Psicosis" centrada en los años mozos de Norman, cuando su madre Norma aún vivía y acababan de comprar el motel donde terminaría muriendo Marion Crane. "Bates Motel", que así se llama la serie,  no presenta a los dos huyendo de lo que parece un pasado complicado, cuanto menos, e instalándose en una ciudad costera con la esperanza de empezar de cero. Pero, por supuesto, eso no va a ser tan sencillo como Norma esperaba (no tendríamos serie si lo fuera). Los dos responsables de la ficción son Carlton Cuse, a quien todo el mundo recuerda de su paso por "Perdidos" y Kerry Ehrin, ex guionista de "Friday Night Lights", y ambos utilizan el primer episodio para darnos a entender que ese pueblo oculta muchos secretos, en la mejor tradición de "Twin Peaks", y para presentar la relación entre madre e hijo, relación que va a ser el principal 'gancho' para los espectadores.

Norma y Norman están interpretados por Vera Farmiga (genuina 27%) y un crecido Freddie Highmore, y puede decirse que la elección de los dos es el mayor acierto de "Bates Motel". Farmiga nos hace llegar enseguida que Norma es una persona complicada, y Highmore tiene el mismo "aura", por decirlo de algún modo, que Norman tiene al principio de "Psicosis", cuando sólo es el amable, pero un poco raro, recepcionista de un olvidado motel de carretera. Juntos, además, crean desde el principio una relación que puede ser muy interesante de ver, demasiado próxima para que sea sana y que, de vez en cuando, tiene unos toques inquietantes que le vienen muy bien a la historia. El resto de la serie, sin embargo, con los alumnos del instituto al que va Norman y esos pequeños detalles de que allí pasan cosas enfermizas, no cuaja tan bien en el capítulo inicial, quizás porque se preocupa más por asentar las bases de los Bates antes de ponerse a dibujar con mayor interés el pueblo.

La primera temporada sólo van a ser diez capítulos y es muy pronto para decidir cómo va a ser "Bates Motel" cuando llegue al final. Su estreno ha sido un éxito de audiencia para A&E y, en general, a los críticos no les ha disgustado, aunque todos coinciden en señalar que el resto de la serie necesita ponerse a la altura del trabajo conjunto de Highmore y Farmiga. Y lo que todos han recordado también es un viejo intento de trasladar el universo de "Psicosis" a televisión, en 1987, que también se llamaba "Bates Motel", pero que no tuvo demasiada suerte. Antes de que se me olvide, sí, la serie de A&E hace unos pequeños guiños a la película de Hitchcock, especialmente al mostrar por primera vez el interior de la casa y la famosa escalera.

P.D.: De regalo, os dejo a la BBC Concert Orchestra interpretando la suite de "Psicosis", que Bernard Herrmann compuso para la película, en un concierto de los Proms dedicado al cine en 2011.
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