19 mayo 2013

Apuestas, arqueros de cómic y chicas imposibles

No hay que subestimar una serie que sabe lo que es y cuáles son las aspiraciones que puede cumplir. "Arrow" es una de esas series, un título muy consciente de sus limitaciones de presupuesto y artísticas, y que juega con ellas para no tener que renunciar a malos realmente megalómanos, o a peleas con cierto espectáculo, o a entregar un final de temporada muy comiquero en el que no todos los buenos logran lo que pretendían. El camino hasta llegar aquí no ha sido sobresaliente, pero al menos ha sido coherente con lo que nos presentaron en el piloto, que no es algo que puedan decir todas las series. La introducción de ese villano que está relacionado con el pasado familiar de Oliver Queen ha permitido que las acciones del Encapuchado tuvieran otro peso, y aunque ha habido tramos a mitad de la entrega en la que parecía que la trama no avanzaba demasiado, al menos sus últimos capítulos han dado un salto adelante interesante.

La historia que hemos visto en la primera temporada parece cerrada, en su mayor parte, así que será interesante ver el camino que "Arrow" toma en la segunda. Toda la trama de la isla está lejos de estar resuelta, por otro lado, y no sería nada extraño que los hechos del último episodio tengan repercusiones más adelante. Además, también es de esperar que se desarrolle un poco más a personajes como Felicity, la ayudante friki (o la versión CW de lo que es una friki) de Oliver, y que ha resultado una de las revelaciones de la temporada. El suyo es un personaje también muy de cómic de superhéroes, pero aporta cierto toque de ligereza y humor que viene bien en una serie como ésta. "Arrow" no ha sido un exitazo para la cadena, pero sí tiene margen de mejora tanto en el aspecto creativo como entre el público. Y con el estreno de "Agents of S.H.I.E.L.D." en ABC en septiembre, puede venirle bien eso de "yo ya estaba aquí antes".

 Sobre el final de la séptima temporada de "Doctor Who" no vamos a extendernos demasiado porque ya lo he hecho para "¡Vaya Tele!", pero sí es interesante detenernos un poco más en el tono que ha tenido esta segunda parte, ya liberada del peso de tener que despedir a Amy y Rory y, sobre todo, de la extraña fascinación que esos dos ejercían tanto en buena parte del público como en la propia serie. Estos últimos episodios han sido más autoconclusivos, con muchos guiños hacia toda la historia pasada de la serie, y la explicación final de quién es Clara ha sido sencilla y sin buscar los giros y revueltas de la trama que lastraron el final de la sexta temporada, por ejemplo. Con la nueva acompañante, hemos recuperado un poco las aventuras por el mero hecho de que "molan" (como la idea de llevarse a los niños que cuida Clara a ese parque de atracciones planetario que, por supuesto, no es lo que esperan), y no porque haya un sentido último que pretenda darle un nuevo significado a la relación del Doctor con sus acompañantes. A veces, estos capítulos recordaban un poco a la primera temporada, la del Noveno Doctor, en la que la serie se dejaba llevar por el sentido de la maravilla que podía proporcionar una nave capaz de viajar a cualquier lugar del tiempo y del espacio.

Lo siguiente que veremos de "Doctor Who" será el especial por su 50º aniversario, que se emitirá el próximo 23 de noviembre, y para el que "The name of the Doctor" planta ya las primeras semillas. ¿Será el lado oscuro de nuestro protagonista el centro de ese capítulo? No sería la pimera vez y de hecho, en estas ocho temporadas, eso ha dejado alguno de los mejores episodios. Habrá mucha especulación y rumores de aquí al otoño, y probablemente la mitad de lo que leamos estará equivocado. Eso sí, no esperéis que nos digan cuál es su nombre. Ese "Who?" de su título es una pregunta cuya respuesta es más compleja, y se acerca más a quién es de verdad este Señor del Tiempo al que muchos en el universo temen por haber hecho cosas terribles, y al que Martha Jones comparó una vez con el fuego; brillante y atractivo, pero que te quema si te acercas demasiado a él.

El año pasado, el podcast "Del sofá a la cocina" organizó una especie de liga fantástica con todas las series nuevas presentadas durante los upfronts de 2012, en la que los participantes tenían que apostar qué series eran canceladas y cuáles eran renovadas. El augurio del futuro nunca ha sido mi fuerte (última, he quedado), pero eso no va a impedir que participe otra vez este año. En esta entrada se explica la mecánica de particpación. Si vuelvo a ser la última el año que viene, exijo premio, que no es tan fácil como parece. De los proyectos nuevos para la próxima temporada también hablamos en el programa de esta semana de "Adictos al espectáculo", en el que andamos por ahí una servidora, Miriam Lagoa, Mariló García y Alberto Rey.

Música de la semana:  Esta vez, la elección estaba clara, "Simple song", de The Shins, que acompañaba los últimos momentos de la octava temporada de "Cómo conocí a vuestra madre". Y no vamos a decir nada más para que no podáis acusarme de espoilear nada.
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