29 mayo 2013

Cómo saber si una serie será buena

Las presentaciones de las nuevas series para la próxima temporada en los upfronts de hace un par de semanas nos han llevado a muchos a empezar a ver trailers y promos y a preguntarnos si algunas de ellas valdrán la pena o no. Un trailer de dos minutos no suele ser un buen indicativo de la calidad del piloto, y ya sabemos que, después, el piloto no tiene por qué ser indicativo de la calidad de la serie, pero a veces hay pistas en ese capítulo, que tiene que presentar el mundo de esa serie al espectador, que nos llevan a ver más. Si llegamos al final de la primera temporada, también podemos preguntarnos si hay ahí potencial para que el programa dé un salto cualitativo de cara a la segunda, algo que bastantes series han hecho al encontrarse mucho más cómodas con sus personajes y sus historias; ahora saben cómo funciona todo y pueden dedicarse a probar cosas nuevas. Aprovechando el final de la temporada televisiva, en "io9" han intentado establecer una guía de indicaciones que pueden ayudarnos a ver si una serie tiene capacidad de mejorar en su segundo año.

Por supuesto, estas indicaciones no son infalibles ni siguen ningún método científico, pero a veces es cierto que ayudan a que sigamos con una serie a lo mejor más tiempo del que pensábamos inicialmente. Tal vez el ejemplo más claro, entre los estrenos de este año, de un título que tiene ese margen de mejora sea "Arrow". En el último "Yo disparé a JR" comentábamos que tenía todas las piezas para cuajar en algo que fuera más allá de la mera serie de aventuras de The CW, y que podía aspirar al título de "jugador más mejorado" el año que viene. Tienen un protagonista que da bien el pego como superhéroe, una mitología de fondo interesante, el final de temporada puso las semillas para que en la segunda entrega pudieran introducir cambios que hicieran crecer la serie y las dinámicas entre unos cuantos personajes son, al menos, simpáticas y entretenidas de ver. Estas son algunas de las señales que "io9" establece como indicadores de existe potencial para un salto de calidad, pero hasta que no veamos su regreso, el próximo mes de septiembre, no sabremos si decidirán aprovecharlas.

En mi caso, la química entre los personajes suele ser una buena razón para continuar viendo una serie que podría haber abandonado de otro modo. El lunes regresó a A&E, por ejemplo, "Longmire", un procedimental protagonizado por un lacónico sheriff cincuentón de Wyoming que, al principio, no parecía que fuera a aportar gran cosa. Pero ocurrió con ella algo que también puede apuntar a esa mejora en su segunda temporada, y es que, conforme veía más capítulos, más me entretenía, y la relación entre Walt Longmire y su ayudante, la impetuosa Vic Moretti, se convirtió poco a poco en una razón de peso para volver todas las semanas al condado de Absaroka. El primer capítulo de su regreso se adentra un poco más en los fantasmas de Walt (algo que los libros de Craig Johnson en los que se basa la serie exploran bastante), y parece decirnos que sí, que "Longmire" está dispuesta a mejorar lo que nos ofreció en sus diez episodios inaugurales.

Ejemplos de estos saltos de calidad de la primera a la segunda temporada hay unos cuantos, siendo "Justified" y "Fringe" los que vienen ahora a la memoria como casos más recientes y notables. A veces, ese calificativo de "buena" podemos cambiarlo simplemente por "divertida", como le pasó a "Warehouse 13", y en realidad, lo que viene a decir es que, tal vez, si encontramos esos signos en una serie que nos entretiene, pero no nos apasiona, igual nos interesa ser un poco más pacientes con ella. A lo mejor nos llevamos una sorpresa agradable.
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