21 mayo 2013

Desnudas

ALERTA SPOILERS: Este aviso es sólo para curarnos en salud, por si hay alguien especialmente sensible a que le desvelen cualquier cosa del capítulo de esta semana de "Juego de tronos", "Second Sons". Creo que no se va a contar nada clave, pero esto va por si alguien considera que desvelar quiénes acaban desnudos en el capítulo se considera spoiler.

Cuando coinciden al mismo tiempo la emisión de "Mad Men" en AMC y de "Juego de tronos" en HBO, Internet explota con la cantidad de artículos que podemos encontrar sobre el tratamiento de las tensiones raciales de los 60 en la primera o sobre el modo en el que muestra las escenas de sexo la segunda. De hecho, ese debate sobre el sexo y los desnudos en "Juego de tronos" nunca se apaga y, a veces, ni siquiera evoluciona, anclado en la "sexposition" de la primera temporada. La serie ha abandonado casi esa práctica y, ahora, esas escenas están, en su gran mayoría, justificadas por la historia o por el desarrollo de los personajes y ya no se ven como algo gratuito, puesto ahí porque es HBO y pueden hacerlo. El octavo capítulo de la tercera temporada tiene una escena de este estilo con Daenerys que ejemplifica bastante bien ese nuevo empleo de los desnudos en la serie, y también cómo cuesta sacudirse de encima un preconcepción aceptada como norma por casi todo el mundo.

La crítica, para lectores de los libros, que "The AV Club" tiene de ese episodio representa la dualidad de las reacciones hacia la dosificación de la desnudez en esta entrega. Sí, la hemos tenido muy concentrada en estos últimos tres capítulos (sobre todo en el sexto, si yo no recuerdo mal), y sí, aunque hemos visto unos cuantos culos masculinos, la mayoría de la piel que nos han enseñado ha continuado siendo de mujeres (lo que al mismo tiempo es un reflejo de cómo funciona ese mundo pseudo-medieval de Poniente); pero se podría decir que, en su gran mayoría, todas esas escenas ha tenido un propósito muy definido dado por la historia, incluida aquella con Theon que por Twitter alguien comparó con una película de Pajares y Esteso, si la hubiera dirigido Michael Haneke, supongo. Teóricamente, y si viéramos aún "Juego de tronos" con los ojos de la primera temporada, deberíamos criticar ese momento saliendo de la bañera de Dany delante de Daario Naharis como totalmente gratuito (más todavía por el modo en el que la cámara nos muestra el cuerpo de la khaleesi), pero su explicación es muy clara; Daenerys ya no se arruga ni se deja intimidar por nadie, ni siquiera por un mercenario que aparece con las cabezas de los compañeros los que ha traicionado y que, evidentemente, la desea desde el primer momento en el que la vio.

Dany es cada vez mejor jugadora en este ajedrez porque sabe utilizar las armas de las que dispone, ya sean sus dragones o la imagen de niña ignorante que sus enemigos pueden tener de ella. Esa desnudez saliendo de la bañera es más una armadura que una muestra de sumisión o debilidad, mientras el momento en el que Sansa empieza a quitarse su vestido de novia en su noche de bodas con Tyrion busca todo lo contrario. Jamás se desnuda por completo, pero es suficiente para que veamos su vulnerabilidad, y para que toda esa escena se haga muy incómoda hasta el momento en el que él le pide que pare. Por suerte, Tyrion conserva todavía la decencia que ni su padre ni su sobrino tienen. Y en cuanto a Melisandre, ahí sí podríamos quejarnos de cierta gratuidad en su seducción de Gendry, pero funciona a la perfección. El cordero queda listo para ser sacrificado y nunca ha visto el cuchillo.

Confieso que a veces tengo una perversa satisfacción al leer reseñas de espectadores que no han leído los libros y que, por ejemplo, en algunas ocasiones temen que esta temporada no tenga un cierre tan espectacular como las otras dos, que no haya en ella una ejecución de Ned Stark, o un nacimiento de dragones o una batalla naval a gran escala. Ya comentamos en otra ocasión que la paciencia era un requisito para disfrutar mejor "Juego de tronos", para no intentar llegar antes de tiempo a conclusiones que luego no son tales. Y también hemos señalado alguna que otra vez que si esta tercera temporada se está viendo mejor que las otras (o yo eso creo), no es tanto porque el material que adaptan es el del mejor libro, sino porque David Benioff, D.B. Weiss y compañía saben perfectamente cómo dirigir este barco y lo hacen con gran seguridad. Ahora mismo, hay pocas series visualmente tan bonitas, simplemente, como ésta, y no ya por sus paisajes, sino por sus encuadres. estos dos últimos capítulos, dirigidos por Michelle McLaren, han sido un buen ejemplo de ello.

P.D.: Por cierto, que al ver la escena de la bañera de Daenerys no pude evitar recordar cierta "polémica", por llamarla de algún modo, que hubo el mes pasado, mientras Emilia Clarke estaba en Broadway representando "Desayuno con diamantes". Tenía un, al parecer, breve desnudo saliendo precisamente de una bañera, y algunos periodistas decían que había habido algunos problemas porque parte del público había intentado sacar fotos. Clarke le quitó importancia al asunto en varias entrevistas apuntando que el público no tenía más que buscar en YouTube algunas de sus primeras escenas en el piloto de "Juego de tronos". Y en todo este asunto de los desnudos, resulta curioso que un capítulo de "Smash", "The dress rehearsal", lo afrontara de un modo bastante interesante, al menos para esa serie.
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