12 septiembre 2013

Entre Hannibal Smith y MacGyver

Durante siete temporadas (que hoy llegan a su fin), "Burn notice" trajo de vuelta un pedacito de las series de acción de los 80 a USA. También fue, durante unas pocas temporadas, su serie veraniega más exitosa, y una cuya fórmula siguieron después otros títulos del canal como "White Collar" o la más reciente "Graceland". Era un título de entretenimiento ligero, con un grupo de personajes que desplegaba una gran dinámica entre ellos y que, ocasionalmente, se enfrentaban a un arco serializado que solía conllevar algún tipo de riesgo para ellos. Tenía, también, un particular sentido del humor, irónico y que iba más a por la sonrisa cómplice y sarcástica que a por las carcajadas, y consiguió encapsular todo lo que la convertía en una máquina de diversión en su segunda temporada.

En aquella segunda entrega, "Burn notice" consiguió el equilibrio perfecto entre su trama horizontal (los intentos de Michael Westen, ex espía, por averiguar quién lo despidió y lo "quemó") y los casos episódicos en los que Michael, su amigo Sam, su ex novia (y antigua terrorista del IRA) Fiona y su madre se dedicaba  a ayudar a gente que se veía en problemas con malvados narcotraficantes, o con bandas de delincuentes de todo pelaje. En ambos casos, Michael ponía en funcionamiento los conocimientos que había adquirido durante sus años como agente de la CIA, y la serie se lo pasaba en grande mostrándonos como todos ellos podían convertir un viejo almacén en una cárcel secreta (y falsa) de alguna agencia de inteligencia, o cómo adoptaban diferentes identidades para poder realizar sus propósitos (Michael y Sam, o Chuck Finley, eran verdaderos maestros del disfraz), o cómo podían construir una antena que creara interferencias en un transmisor inalámbrico con poco más que un envase de Pringles y una percha metálica.

La segunda temporada tuvo a sus mejores villanos (interpretados por dos veteranos de las series de ciencia ficción como Tricia Helfer y Michael Shanks), villanos que intentaron después emular sin conseguirlo, y empezó a encontrar oro al emparejar en muchas escenas a Sam y Fiona, descubriendo que Bruce Campbell y Gabrielle Amwar funcionaban a la perfección como dúo cómico. En aquellos capítulos, "Burn notice" se quedaba con lo mejor y más divertido de "MacGyver" y de "El equipo A" y le añadía unos toquecitos un poco más oscuros por cortesía de los misteriosos tipos que habían "quemado" a Michael, y que aún iban detrás de él. Entre eso y el hecho de que sacaran todo el partido posible a sus localizaciones por Miami (donde se ambientaba), era inevitable que desprendiera muchas veces un aroma ochentero muy entretenido.
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