02 septiembre 2013

Recomendadas y canceladas

La "mortandad infantil" de las series es muy alta año a año. Pocas pasan de la primera temporada y, de ellas, no hay tantas que consigan superar la segunda y puedan encarar con tranquilidad los 88 capítulos que, últimamente, constituyen la barrera de la sindicación, que es algo así como el nirvana de las series, el momento en el que realmente empiezan a dar dinero de verdad. Un porcentaje muy alto son canceladas antes de alcanzar una conclusión natural (que puede ser en la tercera o en la octava temporada), y que ese adjetivo se sitúe junto al título de una de ellas las envía al ostracismo en la mente de los espectadores. Pero no todas merecen caer en el olvido. Algunas, de hecho, han alcanzado un estatus de culto que parecía improbable antes de que las cancelaran, y otras realmente merecían mejor suerte, y hasta merecen un visionado ahora, aunque sepamos que no tuvieron continuidad.

Eso es exactamente lo que vamos a hacer, recomendar diez series que fueron canceladas, como muy tarde, en su tercera temporada, y que merecen una oportunidad a pesar de que muchas de ellas no tienen un final, o se terminaron cuando empezaban a explotar su potencial. Si queréis aportar vuestras propias recomendaciones, podéis hacerlo, que esto de las series canceladas es un terreno muy fértil para elegir (se puede hacer una lista todo lo larga que queramos):

- La trilogía de Shawn Ryan: Empezamos haciendo trampa, pero como todas tienen en común a Ryan como co-creador, lo dejamos así. Son "Terriers" (FX), "The Chicago Code" (FOX) y "Last Resort" (ABC), tres títulos de temáticas diferentes que no pasaron de los primeros trece capítulos. El mejor de los tres es "Terriers", con sus detectives privados de poca monta del sur de California, y la última es quizás la menos redonda, pero todas tienen cosas muy interesantes.

- "Pushing daisies": Antes de "Hannibal", Bryan Fuller hizo dos temporadas en ABC de este peculiar cuento burtoniano sobre un pastelero, que tiene la capacidad de resucitar brevemente a los muertos con solo tocarlos, y su amor de juventud, recientemente fallecida. Está poblada de personajes que esconden una enorme melancolía bajo ese look tan colorido.

- "Life": Damian Lewis ya dejó una muestra de lo que podía hacer, entre "Hermanos de sangre" y "Homeland", en este policiaco con un peculiar humor que aguantó dos temporadas en NBC. El dúo que formaban él, como un detective que había pasado doce años en la cárcel por un crimen que no había cometido, y Sarah Shahi como su seria compañera era la razón principal para verla.

- "Rubicon": También antes de "Homeland", y de "The Americans", AMC emitió trece episodios de esta historia de analistas de inteligencia investigando lo que parece una enorme conspiración de propósitos, y miembros, poco claros. Con grandes deudas hacia los thriller políticos de los 70, se tomaba su tiempo para desvelar un tapiz de personajes muy interesante.

- "Veronica Mars": De las tres temporadas de esta serie, repartidas entre UPN y The WB, y de la película que se estrenará el año que viene ya hemos hablado mucho, así que no diremos nada más.

- "Firefly": Probablemente sea de las series canceladas más recomendadas de los últimos tiempos. Sólo son 14 episodios de un western espacial que representan lo mejor de Joss Whedon, con unos personajes bien dibujados y una trama que se corta en seco justo en el mejor momento. Tuvo continuación en la película "Serenity", aunque no es lo mismo.

- "United States of Tara": Formó parte de aquellas dramedias femeninas de 20 minutos de Showtime, y duró tres temporadas en las que estuvo constantemente evolucionando y buscándose a sí misma al mismo tiempo que lo hacía su protagonista, una mujer con síndrome de personalidad múltiple.

- "The Hour": Sólo doce episodios, distribuidos en dos temporadas, parece muy poco para disfrutar de las relaciones establecidas entre Freddie, Bel y Hector (y Lix), los protagonistas de esta serie que sigue la puesta en pie de un informativo semanal en la BBC de mediados de los 50, con conspiraciones y líos personales varios entremedias.


- "Virtuality": Dentro de las opciones "marcianas" habría que incluir ésta, que no pasó del piloto en FOX, pero lo que se veía en él prometía mucho. La crearon Ron Moore y Michael Taylor y seguía a la tripulación de una nave interestelar, viendo su día a día a través de las cámaras de un reality, de los entornos de realidad virtual que utilizaban para entretenerse y de las imágenes normales de la serie. Estos tres niveles de realidad fueron el reto que, finalmente, llevó a que no se convirtiera en serie.

- "Smash": Me niego a dejar fuera la recomendación mamarracha por excelencia que podía hacer, la de este musical de NBC que, durante dos temporadas, dejó un estupendo piloto y, después, sólo destellos del nivel que podía alcanzar. Era disfrutable, si uno sabía lo que estaba viendo.
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