27 septiembre 2013

La "rata" y el playboy

Niki Lauda y James Hunt representan dos maneras no ya de entender el deporte, en general, y la Fórmula 1, en particular, sino toda la vida. Lauda era el profesional obsesionado con los detalles y con la preparación máxima en todos los aspectos, incluida la toma de los riesgos sólo imprescindibles. Hunt, por su parte, era el vividor, el tipo con talento al que, simplemente, le gustaba correr y ganar y que quería disfrutar al máximo de lo que la vida le ofreciera en todo momento. Cuando Lauda ganaba, todavía trabajaba más duro para demostrar que merecía esa victoria, que nadie se la había regalado; cuando Hunt, se iba a celebrarlo. Esta dualidad, que hacía además que Hunt le cayera bien a todo el mundo en el paddock, sostiene "Rush", la película que Ron Howard ha dirigido sobre la rivalidad entre ambos pilotos y, en concreto, sobre la temporada de 1976, que resultó crucial para Lauda.

Los fans de la Fórmula 1 conocen de sobra la historia del piloto austríaco pero, por si acaso, no vamos a desvelar nada más, porque la película también juega un poco al "misterio". Y, de todos modos, no es una cinta sobre Lauda, sino sobre la rivalidad entre él y Hunt y la diferente forma que tenían de enfrentarse a las carreras y a sus vidas. Esas diferencias se muestran con el fondo de una Fórmula 1 que, en los 70, era un deporte de alto riesgo, con circuitos que iban quedándose anticuados y volviéndose muy peligrosos ante la potencia y velocidad cada vez mayores de los coches. Los pilotos se subían a ellos siendo muy conscientes de que la posibilidad de que sufrieran un accidente mortal era real, pero jamás se habrían planteado abandonar. Esa adicción al subidón de adrenalina, a la velocidad, a la pelea por ganar carreras era lo que motivaba a Lauda y Hunt (de este último vemos varios planos de sus movimientos nerviosos de rodilla o jugueteando con un mechero), y la película se contagia de ese espíritu.

"Rush" es ágil, con muy buen ritmo, consiguiendo que quienes no sean seguidores de la Fórmula 1 se interesen igual por las mejoras de Lauda en el coche o por el deseo de Hunt de llamar la atención de algún equipo importante, y la película transcurre en un suspiro.Se preocupa por presentar dos protagonistas que sean igualmente atractivos, pues el riesgo de que Hunt (un Chris Hemsworth al que el papel le va como anillo al dedo) se "coma" a Lauda (un Daniel Brühl estupendo) está ahí. Se les dedica la misma atención a los dos, y se procura que comprendamos cómo eran los dos y qué cosas les impulsaban en la vida, y termina resultando todo un acierto. "Rush" es muy entretenida hasta para quienes no les gusten las carreras de coches, y tiene un reparto y una ambientación de primera. Peter Morgan, su guionista, está especializado en sacar cintas muy estimables, como mínimo, a partir de hechos reales de todo tipo.
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