06 septiembre 2013

La mujer que no fue biónica

La temporada 2007/08 fue bastante curiosa en la NBC. Era la primera en la que Ben Silverman sucedía como presidente a Kevin Reilly, que ahora está en FOX y que el año anterior había estrenado, entre otras cosas, "30 Rock" y "Friday Night Lights", y tenía el objetivo de intentar sacarla del pozo de las audiencias en el que sigue aún metida. La era de Silverman es, para los críticos, una de las peores que atravesó la cadena, no tanto por sus resultados, como por los proyectos que se intentaban sacar adelante para reflotarla. Es curioso que Silverman, que tenía como productor "Ugly Betty" en ABC, resultara tan nefasto como ejecutivo, y entre las peores decisiones de sus dos años al frente de NBC hay que mencionar "Bionic Woman", el remake de la serie del mismo título de los 70. No era el único estreno de la cadena en aquella temporada, que quedaría marcada por la huelga de guionistas, pues entonces vieron también la luz "Chuck", "Life" u otra cancelada prematuramente, "Journeyman", pero su caso ejemplifica perfectamente la enorme confusión que reinaba en NBC, y que en parte parece que reina todavía.

"Bionic Woman" era la historia de Jaime Sommers, una joven que sufre un grave accidente de tráfico y a la que una división gubernamental implanta unos carísimos impantes biónicos en sus piernas, su brazo y en uno de sus ojos, implantes que le permiten ser más rápida y más fuerte. De este modo, puede trabajar para ellos como una suerte de "superheroína" (o Sydney Bristow mejorada quirúrgicamente) llevando a cabo diferentes misiones. Pero Sommers no es la primera mujer biónica; antes que ella, esta división ya intentó algo similar con Sarah Corvus, sin darse cuenta de que no era una persona demasiado estable y de que abrazaría con demasiado entusiasmo su lado mecánico, además de que considera de que sus jefes no son trigo limpio y que debe vengarse de ellos. Más o menos, ésa era la trama principal de "Bionic Woman", que también nos mostraba la vida familiar de Sommers con su hermana sorda, y en teoría debería haber sido una puesta al día de la vieja serie de los 70, por supuesto con mayor "oscuridad" y toques de acción.

El remake se le encargó a David Eick, que por entonces estaba terminando su participación en "Battlestar Galactica", y éste eligió a una desconocida actriz inglesa (Michelle Ryan) para interpretar a Jaime, además de utilizar a Katee Sackhoff, cuando estuviera disponible, para ser la malvada Sarah y de rodearlas de actores veteranos de la televisión como Molly Price, Miguel Ferrer o Isaiah Washington, en el que era su primer papel en una serie después de que lo echaran de "Anatomía de Grey". Expectativas había muchas por las credenciales en el título de Syfy de buena parte de los implicados, y porque el que haría las labores de showrunner sería Glen Morgan, que se había fogueado en su caso en "Expediente X". Sin embargo, las cosas empezaron a torcerse ya antes de que se estrenara siquiera el piloto. Morgan se iría por diferencias creativas, abriendo la puerta a que, en los sólo nueve episodios que duró la serie, se sucedieran en su puesto Jason Katims (que la compaginaba con "Friday Night Lights") y, después, Jason Cahill, que había escrito para series tan variopintas como "Los Soprano" y "Surface".

Todos esos cambios no auguraban nada bueno para "Bionic Woman". Como ocurriría años más tarde con "Smash", al parecer había demasiada gente opinando sobre cómo debía ser la serie, que Michelle Ryan tuviera que esconder su acento británico no ayudaba nada a su interpretación y lo único que aportaba chispa y energía al asunto, que era Corvus, no podían utilizarlo a menudo porque Sackhoff tenía que seguir rodando la última temporada de "Battlestar Galactica". Aquellos nueve capítulos eran la prueba de una serie que no lograba encontrarse, y que no tenía tiempo de hacerlo con tanto drama detrás de las cámaras. Se tomaba a sí misma demasiado en serio y, la mitad de las veces, parecía más una fotocopia alicaída de "Alias". Para "Bionic Woman", la huelga de guionistas fue el golpe de gracia en medio de unas audiencias que no dejaban de caer y lo que debía ser una producción bastante accidentada con las interferencias de la NBC. Así que lo que podría haber sido un título al menos entretenido de ciencia ficción, se quedó en un apunte al pie de página de la temporada 2007/08.
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