24 noviembre 2014

El mal rollo de "The Fall"

The Fall” es una serie muy perturbadora. Lo es en los cinco episodios de la primera temporada, en los que seguimos de forma paralela a un asesino en serie y a la detective que lidera su caza, y no ha hecho más que volverse todavía más malsana en los dos capítulos emitidos hasta ahora de la segunda. Paul Spector y Stella Gibson se presentaban desde el principio como dos personas que controlaban perfectamente la imagen que proyectaban de sí mismas, que controlaban sus emociones y sólo se entregaban a sus pulsiones más oscuras, en el caso de Spector, en privado. Asistir a cómo pasa las noches Stella al mismo tiempo que vemos a Spector seguir, acosar y matar en sus propias casas a sus víctimas le daba a “The Fall” una interesante capa de exploración psicológica de ambos personajes y, como decimos, un toque sumamente perturbador. Allan Cubbitt, su creador, está explorando también las convenciones actuales sobre violencia hacia las mujeres, actitudes sexistas en el entorno laboral, fantasías sexuales y las parcelas de nuestra vida privada que compartimos a través de Internet, y todo eso da para una serie que puede analizarse desde muchas ópticas diferentes.

Katie, por ejemplo, es uno de los personajes más complicados de comentar. Como apuntamos en la entrega de esta semana de Yo disparé a JR, la mezcla de fantasía adolescente, sospechas de que Paul oculta algo oscuro y las acciones que ambos terminan realizando dan para algunas de las escenas más perturbadoras de la televisión durante este año (en concreto, una en un hotel en el segundo episodio, y que en el recap de The Guardian intentan analizar). ¿A qué está jugando Katie? ¿No es más que una joven demasiado atraída por ese hombre mayor con un lado misterioso, un poco como si estuviera en su propia versión de “50 sombras de Grey” (lo que es realmente particular teniendo en cuenta que Jaime Dornan será el Christian Grey del cine)? ¿Está ahí sólo para que veamos que Spector tiene principios, que delimita una línea roja en niñas y adolescentes? ¿Jugará algún papel Katie en la caída de Paul?

Asesino y detective están perdiendo el control y empiezan a verse a la deriva de la evolución de los hechos. Gibson empieza a sufrir la presión a la que está sometida, con el jefe de la policía de Belfast avisándola de que se queda sin tiempo, y sin dinero, para continuar con la investigación y que, a lo mejor, está demasiado metida en ella para ver las cosas con claridad. Comienza también a explorarse el sentimiento de culpa que sienten las víctimas de Paul y el de la propia Stella ante las consecuencias de sus errores, y todo esto pasa al mismo tiempo que el cierre de la serie empieza a construirse. El juego del gato y el ratón entre Spector y Gibson está lanzándose, ahora sí, sin posibilidad de que ya pueda ser detenido, y la cuestión será ver a quiénes arrastran ambos en su caída. Además, tenemos algunas sutiles pistas de que el pasado de Stella la sitúa en una buena posición para comprender a las víctimas de Paul, aunque es posible que no averigüemos más que lo que podamos inferir de esas insinuaciones.
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