16 septiembre 2015

El contenido (propio) lo es todo

 
"No tienes ningún futuro como canal que sólo agregue contenidos de terceros". Ésa ha sido una de las declaraciones más destacadas de la presentación de la nueva temporada en España del canal TNT, una presentación en la que se ha comentado cómo la cadena en Estados Unidos está redoblando su apuesta por las series propias, a través de TNT Originals, de tal manera que controle todos los derechos para su explotación internacional y a través de servicios de VOD (vídeo bajo demanda). Esa declaración apunta a la táctica que muchas cadenas están siguiendo en una época tan convulsa como la que está viviendo la industria televisiva no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo, una época en la que los espectadores ya no consumen tanta televisión del modo tradicional y hay que buscar otras maneras de rentabilizar las inversiones.

Por todas partes se repite que ésta es la era del contenido, que el público ya no es tanto de seguir canales, como programas completos, ¿pero en qué se traduce eso? Netflix, por ejemplo, se animó a la producción propia al ver cómo las distribuidoras iban quitando sus títulos de su catálogo, deseosas de sacarles un beneficio en streaming por su parte. El único problema de Netflix es que, hasta ahora, esas series suyas no son en realidad "suyas". Son de un estudio que se las vende a la plataforma, lo que quiere decir que, aunque Netflix las utilice para atraer nuevos suscriptores, Lionsgate es quien se lleva el dinero con los DVDs de "Orange is the new black", por ejemplo, o explotando sus derechos de emisión en el extranjero. Esto acaba siendo un problema en la expansión internacional de Netflix, porque en algunos países, como España, no puede contar con algunas de sus series con mayor tirón porque otras cadenas compraron en su momento sus derechos.

La compañía está empezando a cambiar esa situación y a tener todos los derechos de sus series (aunque no se sabe exactamente cuáles), y la importancia de la consecución de una marca global está moviendo a otros proveedores de contenido a hacer lo mismo. Por ejemplo, no mucha gente comprendía por qué AMC quería hacer un spin-off de "The Walking Dead", más allá de seguir exprimiendo a su gallina de los huevos de oro. Creativamente, ¿qué podía aportar a la cadena? Ya hemos visto que ha sido un enorme éxito de audiencia, pero hay otras razones empresariales detrás de "Fear the Walking Dead". La principal de ella era tener una serie de verdad propia.

"The Walking Dead" es propiedad de Fox International Channels, razón por la que son sus canales (como FOX España) los que la emiten fuera de Estados Unidos. "Breaking Bad" era de Sony y "Mad Men", de Lionsgate. Sí, "Halt and catch fire" es de AMC, pero no es un título lo suficientemente potente como para lanzar la marca a nivel global y potenciar la llegada del canal a otros mercados (como España). Sin embargo, "Fear the Walking Dead" sí tiene esa capacidad y ese potencial. Su estreno mejoró exponencialmente las audiencias de los canales AMC en Europa y Sudamérica (en España, aumentó el rating del lunes por la noche en un 376%), y todas las ventas asociadas a la serie se van directamente a AMC.

No hay futuro agregando sólo contenido de terceros porque tú no puedes controlarlo. Lo emites, pero no puedes determinar su salida en DVD, no puedes decidir con libertad cuándo lo estrenas, no puedes tenerlo también en VOD cuando tú quieras... Tus manos están más atadas. Pero si el contenido es tuyo, puedes llevarlo a esta nueva era del consumo televisivo del modo que mejor te cuadre.
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