13 febrero 2007

El resto de Europa

Zapeando este fin de semana me topé en Localia con una película, "Libres" (o algo así), que contaba las tribulaciones de un chico de un pueblo pequeño que quería irse a la ciudad, aunque su padre no lo aprobase. Sólo vi diez minutos, pero lo que me llamó realmente la atención es que era una cinta italiana reciente que no tenía pinta de haber sido estrenada en nuestro país. Si vives en una gran ciudad en la que haya un par de salas de cine que proyecten películas en versión original, seguro que puedes elegir entre algún título estadounidense de los importantes que dedica alguna copia a la versión original (así vi yo "Infiltrados", por ejemplo), la última sensación independiente de ese país (pongamos "Pequeña Miss Sunshine" o, siendo un poco más minoritarios, "Bienvenidos a la casa de muñecas"), alguna película española o sudamericana y un surtido de ejemplos de cinematografías del resto del mundo. En esa última categoría, puede resultar más fácil ver alguna que se haya llevado un premio importante en Cannes, Berlín, Venecia o San Sebastián o, si no, lo más probable es que haya alguna iraní, o coreana, antes que europea.
Quiero decir con esto que me resulta chocante que, con todo el bombo que le dieron al programa Media de la UE y eso de que hay que fomentar el europeísmo, luego sea tan difícil ver película europeas que no sean inglesas, y sin contar las españolas. Lo más que nos llega por aquí es cine francés, tanto del sesudo como de las películas palomiteras tipo Luc Besson, pero hay un silencio casi total sobre la cinematografía alemana, por ejemplo. Alguna se estrena, pero o está nominada al Oscar o, previamente, ya ha sido un éxito total en el resto del continente (caso de "En un lugar de África" o "Good bye, Lenin!"). En cuanto a los italianos, todavía se ven menos (aunque este fin de semana se estrena una, por ejemplo, "Manuale d'amore 2"), y si ya nos vamos a otros países, prácticamente sólo llega la obra de directores consagrados, llámense Lars Von Trier, Akki Kaurismaki o Emir Kusturica.

En las series de televisión, esto aún es más acusado. Vale, tenemos esas policíacas austríacas horribles (como "Rex" o "Alerta cobra"), pero poco más. Hasta hace unos años, el refugio para las telecomedias inglesas eran las autonómicas (TV-3 estaba especializada), y también se está perdiendo. Llega muy poca producción europea a nuestras pantallas. "Matrioshki" se emitió porque era controvertida pero, por ejemplo, vimos antes por aquí "Hospital Kingdom" que la miniserie danesa original en la que se basa, "Riget" (y corregidme si estoy equivocada, por favor). Me resulta chocante, sobre todo, el silencio sobre las nuevas series inglesas, aunque Cuatro va a emitir algunas de ellas, como "Torchwood", spinoff de "Dr. Who". Lo digo porque he estado leyendo sobre el comienzo de la segunda temporada de una que tiene muy buena pinta, "Life on Mars", y estoy a la mitad de ver "The IT Crowd", realmente divertida, y bastante friki.
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