26 febrero 2007

La gran noche de Marty

Al final, aunque fuera por un buen remake y no por una de sus obras maestras (léase, "Taxi Driver"), Martin Scorsese tiene su Oscar al mejor director. Él mismo ironizó sobre su tardío premio pidiendo a ese trío todopoderoso que le entregó el Oscar (Coppola, con una curiosa pajarita azul, Lucas y Spielberg) que comprobaran el sobre por si se habían equivocado al leerlo. De remate, "Infiltrados" ganó también como mejor película y dejó a "Babel" bastante fría, porque fue la gran ignorada de la noche, creo que sólo se impuso en la categoría de banda sonora. Lo que confirmó todos los signos de que, aunque se reconociera a muchos candidatos hispanos y las nominaciones fueran multiculturales, los premios iban a ser de Hollywood para Hollywood. Sólo los dos Oscars de "Pequeña Miss Sunshine" (para Alan Arkin y su guión, como viene siendo habitual en estas películas pequeñas que se cuelan de manera inesperada) se salieron un poco del guión del establishment.
Ganaron todos los favoritos: Forest Whitaker, Helen Mirren (que, por lo que he leído, hizo gala de esa ironía tan británica, y se marcó un vestido espectacular), Jennifer Hudson (que por ser la favorita, no deja de ser sorprendente) y "El laberinto del fauno", aunque perdió ante "La vida de los otros" el Oscar a la película extranjera, se llevó a casa los de dirección artística, maquillaje y fotografía. Lo que la convierten en la segunda cinta más premiada tras "Infiltrados", que se llevó cuatro. En el apartado de las decepciones, ni Javier Fesser ni Borja Cobeaga consiguieron que sus cortos se alzaran como vencedores.

Por lo demás, Al Gore se dio un baño de reconocimiento con los dos Oscars que ganó "Una verdad incómoda", uno de los cuales, el de canción original, dejó a "Dreamgirls" como otra de las perdedoras. Su campana de promoción, probablemente, sea caso de estudio de lo que no se debe hacer para lograr triunfar en los Oscars, aunque la historia de Cenicienta funcionara excepcionalmente bien con Jennifer Hudson. Los críticos apuntan que la gala fue demasiado larga y con un ritmo muy lento, pero salvan, en general, a Ellen DeGeneres, que tiró de buen rollo, colegueo con los nominados (y foto con Eastwood, sacada por Spielberg, incluida) y que fue calentándose conforme pasaban los minutos. Nada, al parecer, demasiado novedoso, pero tampoco era eso lo que le pedían.


P.D.: La responsabilidad me pudo, y me fui a dormir (soy incapaz de quedarme despierta ante la pantalla del ordenador), pero veo que en la porra no lo hice tan mal, sólo fallé la mejor película. Los que seguísteis la ceremonia en directo, ¿cómo la vísteis? ¿Conseguísteis llegar al final sin tener que usar palillos para mantener los ojos abiertos?
Actualización: Galerías de fotos de la gala hay para aburrir. Aparte de la clásica y más completa, que es la de Internet Movie Database, hay una muy curiosa en USA Today de las bambalinas del escenario. Se ve a Kirsten Dunst y Penélope Cruz saludándose, una toma de George Clooney y Cate Blanchett con aroma a glamour del de antes, un Al Gore "henchido" de felicidad, Jack Nicholson calvo cual bola de billar (por exigencias de su próxima película) y, para los cotillas salsarroseros, también hay una foto de Ellen y su novia, Portia de Rossi, en un descanso del show.
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