28 febrero 2007

Una pequeña digresión

El lunes volvió "CSI" a la parrilla de Telecinco, y lo hizo con una doble entrega bastante curiosa. Primero, porque parece que los guionistas han decidido implicar un poco más personalmente al equipo (hasta el episodio final, donde pasa algo que no desvelaré) y, segundo, porque en el segundo capítulo adoptaron una interesante manera de contar los casos de dos muertos en posiciones contrapuestas de la escala social, como si "CSI" se hubiera encontrado con "Arriba y abajo". De hecho, hicieron una toma muy elocuente desde las cocinas de un hotel hasta la recepción que dejaba este concepto todavía más claro. Era un pequeño experimento formal, con la pantalla dividida en dos de vez en cuando (y la banda sonora de "Mad world", de Gary Jules, famosa por el anuncio de un videojuego), que se salía un poco de la línea a la que nos tiene acostumbrados la serie.
Los episodios más o menos experimentales son bastante habituales en las series longevas y, sobre todo, en las que tienen una fórmula muy repetitiva o están ambientadas en un escenario o un grupo de personajes muy cerrado. De vez en cuando, se dan el lujo de salirse de esas premisas y concederle cierto aire diferente al show antes de volver a lo de siempre. Lo hicieron "Scrubs" y "Buffy, la cazavampiros" con sus episodios musicales, lo hizo "House" con ese final de temporada que tiene lugar dentro de la cabeza del doctor (por cierto, estoy disfrutando mucho la tercera temporada y la faceta contestona de Cameron), "Urgencias" se permitió rodar un episodio en directo y también saca de vez en cuando a sus personajes del hospital. Recuerdo un capítulo, por ejemplo, en el que Ross, Greene y Carol Hathaway emprenden un viaje para esparcir las cenizas del padre de Ross, o la tanda de episodios con Kovacs y Carter en África.
En "Expediente X" estaban los capítulos paródicos y otros como el de la foto, un episodio en blanco y negro que mezclaba "Frankenstein" con "Máscara" y homenajeaba a las películas de monstruos de la Universal (no en vano, se titulaba "El Prometeo posmoderno"). Hubo también uno que se dedicó a contar el pasado del Fumador (algo que me parece que copió "Héroes" esta semana con un episodio centrado en el padre de Claire), con participación en el asesinato de Kennedy incluida.
Por supuesto, algunas digresiones empujan la serie por un camino totalmente diferente. Ahí está la subtrama de Nueva Cáprica con la que empezó la tercera temporada de "Galáctica", el cautiverio de Jack, Sawyer y Kate a manos de los Otros en "Perdidos", y todo el asunto del detective Tritter y su "persecución" de House es una digresión un poco más larga que pone a prueba la relación del doctor con todos los personajes de la serie. Éstas son más arriesgadas porque abandonan un poco las cosas a las que los fans estaban acostumbrados (no así en "House", que sólo ha añadido esta digresión a su fórmula habitual para darle cierta tensión), y puede ocurrir que algunos de ellos no digieran bien los cambios y se bajen del tren en marcha.

P.D.: He conseguido ver algunas cosas de la gala de los Oscars y he de decir que el monólogo inicial de Ellen DeGeneres no estuvo mal, siguió la línea de buen rollo que lleva en su programa y tuvo un par de chistes afortunados, como el que hizo con Jennifer Hudson y su expulsión de "American Idol" y Al Gore y las elecciones que perdió. Además, el gag de la foto con Clint Eastwood se vio siempre muy natural y simpático. Lo que me pareció muy acertado fue el montaje inicial con un montón de nominados hablando o haciendo un poco el tonto delante de una sábana blanca, y el montaje, que hizo Giuseppe Tornatore, de unas cuantas películas ganadoras del premio a la película extranjera, con escenas muy bien hiladas entre sí. Y Coppola, Lucas y Spielberg estuvieron simpáticos en la entrega del Oscar al mejor director, con esas chanzas sobre cuál de ellos tenía Oscars y cuál no. Que los lleven al club de la comedia.
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