05 noviembre 2007

Detectives y rosas

Hay en cartelera dos películas españolas protagonizadas por mujeres casi en su totalidad, mujeres separadas por 60 años y situaciones sociales y personales bastante diferentes. Una es uno de los títulos de los que más se ha hablado en las últimas semanas, "Las 13 rosas", la narración de la historia de 13 jóvenes relacionadas con las Juventudes Socialistas, algunas menores de edad, fusiladas en Madrid por los franquistas al final de la Guerra Civil. Era una historia no demasiado conocida hasta que empezaron a aparecer libros sobre ella, como "Las trece rosas", de Jesús Ferrero y "Trece rosas rojas", de Carlos Fonseca (que ha colaborado en el guión de la película), que propiciaron, a su vez, que empezara a tratarse en suplementos dominicales y telediarios.

La historia de estas trece chicas es lo suficientemente intensa como para llenar la película sin necesidad de mucho más, sobre todo en lo concerniente a su juicio sumarísimo y ejecución, carentes de cualquier garantía legal y llevados a cabo como represalia por el asesinato de un guardia civil y su hija y para "dar ejemplo" del trato que el nuevo régimen iba a dar a los rojos y los "malos españoles". Emilio Martínez Lázaro logra reunir a un grupo de lo más granado de las actrices jóvenes españolas, con Verónica Sánchez muy en su papel, una Marta Etura que puede con lo que sea y unas sensacionales Pilar López de Ayala y Goya Toledo, que se adueñan de dos personajes en los que la contención es la norma, y a los que dotan de gran intensidad. Sin embargo, la película no termina de cuajar, y no sabría muy bien decir por qué. Tal vez la música es demasiado obvia, quizás el tono y el estilo de drama de los de siempre, a pesar de estar muy bien llevado, es demasiado académico... Lo que es seguro es que va a ser una de las películas de los próximos Goya.

La otra historia transcurre en nuestro tiempo y está filmada por Icíar Bollaín con un estilo a veces más documental, más cercano al cine social de Ken Loach (pero sin sus discursos de clase), y que cuenta también con un reparto de altura. "Mataharis" se introduce en las vidas de tres mujeres que trabajan como detectives privados, espiando los problemas de otras personas y, al mismo tiempo, obviando de algún modo los suyos propios. Tenemos a la mujer madura, con un matrimonio prácticamente muerto, que trabaja en un caso de infidelidad; tenemos a una madre de familia, cuyo marido esconde un secreto, y que debe buscar al amor de juventud de un anciano, y tenemos a la joven con ganas de hacer algo importante, que se topa con un caso que choca con todos sus principios. Sin que nos demos cuenta, de una manera falsamente sencilla y a través de una cámara que pasa desapercibida, nos convertimos nosotros también en detectives que espian a las tres protagonistas, Nuria González, Najwa Nimri y María Vázquez, que están fabulosas sin necesidad de grandes gestos ni aspavientos. Aquí, todo está medido al milímetro.
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