28 septiembre 2008

Las calles de Baltimore

A finales del siglo XIX, los escritores estaban cansados del romanticismo, su naturaleza que se amoldaba al carácter de los personajes (siempre torturados e incomprendidos por el mundo) y sus historias ambientadas en siglos pasados, por lo general presentados bajo cierta idealización. Así, autores como Honoré de Balzac y Benito Pérez Galdós empezaron, por reacción, a escribir otro tipo de historias, ambientadas en su época contemporánea e intentando dar una visión lo más ajustada a la realidad posible.

No es de extrañar que muchos críticos hayan comparado "The Wire" con estas obras literarias por su afán en mostrarnos un pedazo de las vidas de unas personas que, muchas veces, se mueven por ellas sin tener un mapa ni un plan trazado de antemano, sólo dejándose llevar por lo que saben que no quieren hacer, o en lo que no quieren convertirse. También hay vidas que parecen predestinadas a no poder romper nunca el círculo vicioso en el que se vieron metidas desde su mismo nacimiento, un círculo que sólo puede romperse con la muerte. "Es lo que hay" sería la frase que mejor define a los narcotracifcantes de Avon Barksdale y a los policías que los persiguen. Esto es lo que hay, así es la partida y a tí te toca jugarla lo mejor posible con las cartas que te han tocado.

En la primera temporada apenas nos presentan a Omar, el que será después uno de los grandes hallazgos de la serie, pero tenemos una visión bastante clara de McNulty y Bunk, de la detective Gregg y el teniente Daniels y del gran Lester Freamon, ese hombre armado con un sentido común a prueba de corrupciones, ingeniosas (por su sencillez) tramas delictivas y cualquier tropezón que le pongan por el camino. Y es gracias a su paciente tirar del hilo como se pone de relieve la otra frase que resume la serie: todo está podrido.

Música de la semana: Ariel DuBois va haciéndose mayor en "Medium" y, según ocurre eso, sus sueños se hacen más frecuentes, y algunos están interconectados con los de su madre, que sigue luchando porque la tomen en serio. En el capítulo de esta semana sonó, de fondo, una canción que iba muy bien con esa lucha, "The pretender", de Foo Fighters.
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