30 octubre 2012

El bucle

En 2005, Rian Johnson llamó la atención de buena parte de Hollywood al debutar en la dirección con "Brick", una peculiar película que mezclaba el instituto con el cine negro y que se centraba en la investigación que hace un chico solitario de la desaparición de su novia. Los personajes hablaban todos con una jerga que mezclaba las expresiones del noir de los 40 con modos de hablar más del siglo XXI, y el resultado final era una cinta realmente interesante y con una visión muy propia. Johnson (que ha dirigido además un par de capítulos de "Breaking Bad" y uno de "Terriers") intentó pasarse a la comedia con aspiraciones más taquilleras en "The Brothers Bloom", que fue un fracaso, y ahora ha decidido volver a contar con Joseph Gordon-Leavitt, como en "Brick", para seguir con su afición por el noir, esta vez cruzado con uan historia de viajes en el tiempo muy a lo "Terminator". "Looper" nos lleva a un futuro en el que su protagonista, Joe, se gana la vida como looper, asesinos a sueldo de la mafia que matan en el pasado a gente que los gángsters les envían desde el futuro, cuando los viajes en el tiempo se prohíben al instante de volverse posibles.

Es mejor, como casi siempre, no contar mucho más de la película, lo que también dificulta un poco que se pueda hablar de ella sin destripar algunos de los giros de la trama. Se puede decir que el aire noir está muy logrado en la mitad inicial sobre todo, cuando nos introducimos en el particular mundo en el que se mueven esos matones, y también que nos quedamos con ganas de que la sociedad de 2044 que presenta se hubiera explorado un poco más (podría haber sido una miniserie de televisión bastante interesante). El maquillaje de Gordon-Leavitt para poder pasar por una versión más joven de Bruce Willis es, desde luego, de nominación al Oscar, y las escenas de acción están muy bien rodadas y tienen ritmo y tensión. El reparto está bastante bien, y todas las referencias que podamos encontrar (incluidas pinceladas de "Blade Runner" y los hermanos Coen) están bien integradas en la historia. Y el modo en el que se llega al final es perfectamente lógico, uno de los clásicos de las tramas con paradojas temporales en su centro.

"Looper" construye un mundo perfectamente verosímil, un futuro que sólo tiene dos o tres detalles muy futuristas y que, por compararla con otra cinta de ciencia ficción reciente, se sostiene mucho mejor que el de "In time" (y que realmente yo no podía quitarme de la cabeza que daría para una interesante serie de televisión).  No inventa la pólvora y ni falta que le hace, porque con lo que tiene ya es una película muy entretenida que no subestima la inteligencia del espectador, una de esas películas que se hacían no hace tanto tiempo atrás para reventar taquillas antes de que se decidiera que valía con engañar al respetable con cintas de terror de found footage. Lo peor del caso es que funcionan. Quizás los loopers deberían fijarse otros objetivos que liquidar.
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