18 octubre 2012

Objetivo: hundir NBC

Hace algún tiempo, no recuerdo en qué blog estadounidense decían que el único personaje que podía hacerle sombra a Don Draper, y hasta superarlo incluso en beber whisky a cualquier hora, era Jack Donaghy, ese ejecutivo de la sección de microondas de General Electric que lleva siete años intentando hacer que la NBC sobreviva en el mundo paralelo y loco de "30 Rock". Jack siempre cuida mucho su vestuario, tiene amigos en las altas esferas, tiene éxito y es respetado por él (la mayoría del tiempo) y su ristra de amantes/novias/esposas/ex-mujeres es mucho más espectacular que la de Don Draper; Draper no ha estado con toda una secretaria de Estado como Donaghy. Sin embargo, cuando empieza la temporada final de la serie, Jack está ante un dilema. Con los nuevos dueños de NBC, Kabletown, no tiene posibilidades de ascender más, así que en lugar de buscar otra cosa más acorde con su ambición desmedida, decide otro curso de acción: hundir la cadena. De ese modo, a Kabletown no le quedará más remedio que venderla.

Así, Tina Fey y compañía culminan sus seis temporadas de criticar y burlarse sin compasión de la cadena que los aloja. La NBC ha sido más objeto de sus chistes que la Administración Bush, Ikea, el ego de los actores y el pasado friki de Liz Lemon combinados, y no podía irse de rositas en su última temporada en antena. Se han cachondeado de su cobertura de los Juegos Olímpicos (y de su falta de retransmisiones deportivas importantes con aquel "Tennis night in America"), de sus realities (mítico "MILF Island"), de sus ejecutivos, del product placement, de su "Green Week" y de las sinergias corporativas que tanto le gustan a Jack. Nada ha sido sagrado en ese aspecto para la serie, hasta tal punto que, en algunas de las primeras temporadas, era sorprendente que nadie los metiera en vereda. Jack llegó a venderle la E de GE a Samsung.

El cachondeo generalizado de la NBC y la sombra de las elecciones presidenciales (que son el 6 de noviembre) está marcando el inicio de la nueva temporada, en la que parece que, al saber que sólo tienen 13 episodios más, han decidido ir directamente a por todas. Que Tracy se dé cuenta de repente de que es el adulto más responsable de "TGS" ya quiere decir mucho, lo mismo que Liz, por fin, se plantee la posibilidad de ser madre. Como ya hemos comentado muchas veces, el modo en el que se construyen los episodios, encadenando un chiste detrás de otro, los lleva a que tengan tendencia a la irregularidad, pero de momento han empezado pisando a fondo el acelerador. Y con metacomentario incluido de las imitaciones de Sarah Palin que Fey hizo en "Saturday Night Live" en 2008. "High fiving a million angels", que diría Liz.
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