21 octubre 2012

En la cárcel

Si hay una serie actualmente que parece que se siente que hay que llevar al día para no perderse las conversaciones del día después, ésa es "The Walking Dead". Por la razón que sea, AMC ha encontrado un éxito de audiencia sin precedentes en el cable básico estadounidense, superando por mucho el récord anterior de "The Closer", y todo un fenómeno de la cultura pop. La invasión de zombies y monstruos del mismo estilo que vivimos actualmente en series, libros y películas es culpa en buena parte de los millones de espectadores que cada domingo ven los intentos de Rick y su grupo de supervivientes por resistir en un mundo en el que no sólo gran parte de la población son no muertos, sino en el que los que están vivos son mucho más peligrosos. Y todo esto a pesar de que debe ser la serie de la que sus fans se quejan más de sus personajes, su ritmo, de prácticamente cualquier cosa. Durante la segunda temporada, "The Walking Dead" debía ser la reina del hate-watching, pero nadie la abandona, y hasta más gente se ha apuntado a ver el principio de la tercera entrega.

En parte, muchos de esos espectadores quieren ver cómo adapta la serie a dos de los personajes más queridos por los fans, Michonne y el Gobernador, en los que ponen muchas de sus esperanzas de que la serie "mejore". El Gobernador tiene que poner, en teoría, el lado oscuro de los seres humanos supervivientes, mientras en Michonne deberíamos ver a una persona que se adapta a sus nuevas circunstancias hasta tal punto, que parece haber nacido para ellas. De ella tenemos un pequeño vistazo en ese inicio de la tercera temporada, especialmente de su eficiencia a la hora de "tratar" con los zombies, pero está claro que no será hasta dentro de un poco más cuando podremos conocerla de verdad. Y en cuanto al Gobernador, el grupo de Rick tiene problemas más acuciantes que tratar por ahora.

La llegada a la cárcel (otro de los escenarios que los fans tenían más curiosidad por ver reflejados en la serie) ha supuesto una buena dosis de tensión y nos ha mostrado a los protagonistas desenvolviéndose mucho mejor en este mundo. El liderazgo de Rick no se discute, pero será interesante ver su evolución, porque se ve que está descendiendo por un camino bastante oscuro. Michonne se ha convertido en una máquina de matar, y aunque Rick ha asumido el papel de "jefe" que le disputaba Shane, no está muy claro que, realmente, este cómodo con ese papel.

Música de la semana: Una de las canciones que ha calado más entre el público del piloto de "Nashville" fue "If I didn't know better", el tema que cantan Scarlett y Gunnar en el café al final del capítulo. El tema es, en realidad, original de The Civil Wars, un dúo de folk precisamente de Nashville que está haciéndose bastante conocido desde su participación en la banda sonora de "Los juegos del hambre".


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