21 enero 2014

Cantantes en la oscuridad

Darlene Love fue, en los 60, una de las cantantes más importantes de la industria discográfica estadounidense. Su poderosa voz se escuchaba en discos de The Crystals y, junto con The Blossoms, actuó en algunos de los programas más populares de la televisión de la época. Pero nadie recuerda ahora su nombre y, en realidad, nunca llegó a hacerse famosa. Love era una corista, una cantante de apoyo de otras estrellas y, cuando parecía que le había llegado el momento de hacerse famosa, el productor Phil Spector utilizó sus grabaciones para sacarlas bajo otros nombres, haciendo un Milli Vanilli unos cuantos años antes. Love, Merry Clayton, Claudia Lennear, The Waters (responsables por ejemplo del célebre inicio y los coros de "Circle of life", de "El rey león"), Lisa Fischer, Tata Vega o la joven Judith Hill comparten casi las mismas circunstancias; que sus voces se escuchen en algunos de los discos más importantes de la historia del pop, pero que sus nombres se mantengan en la oscuridad.

Ahí está el punto de partida de "20 feet from stadom" (o "A 20 pasos de la fama", como se llamará en España cuando se estrene el 7 de marzo), un documental impulsado por un antiguo ejecutivo de la discográfica A&M, y productor de "El club de los cinco", y dirigido por Morgan Neville que cuenta las tribulaciones de algunas de las coristas más reputadas de los 60 y los 70, aunque nunca fueran conocidas por el gran público. Gente como Merry Clayton, responsable de la incendiaria voz femenina de fondo en el estribillo de "Gimme shelter", de los Rolling Stones, cuentan sus inicios y cómo cantantes como Ray Charles, Ike Turner o Luther Vandross les dieron su primera oportunidad de cantar sobre un escenario y de modo profesional, aunque fuera como apoyo y no bajo la luz del foco principal. Sus historias muestran el lado menos conocido del negocio musical, el de los trabajadores de a pie que ayudan a que los discos de los grandes nombres sean redondos y suenen bien, que dan el 100% para que la estrella luzca todavía mejor.

"20 feet from stardom" no es una merca recolección de anécdotas, aunque se cuentan varias realmente curiosas, sino que explora las dificultades que acarrea dedicar tu vida a una profesión artística en la que el éxito puede ser un horizonte totalmente esquivo aunque lo tengas todo para lograrlo. Todas las mujeres que vemos en el documental intentaron dar el salto a carreras en solitario, sin demasiada suerte (aunque Lisa Fischer ganó un Grammy), y todas tuvieron que regresar al coro para poder pagar las facturas. Esos esfuerzos y sinsabores se personalizan más en Darlene Love, de la que se dice que tenía la voz y la presencia para ser otra Aretha Franklin, pero que nunca consiguió dar esos pasos que separan los micrófonos del coro del de la estrella, pasos que sí dieron con éxito gente como Toni Braxton o Sheryl Crowe. Love tuvo que atravesar un camino lleno de altibajos (y con más bajos que altos, contados también en este reportaje de Rolling Stone) hasta que vio reivindicada su figura con su entrada en el Hall of Fame del Rock en 2011, y su historia sirve de nexo de unión con las de las otras cantantes, además de ser la unión entre los 60 y la actualidad, cuando la más joven de todas, Judith Hill, está intentado labrarse un nombre por sí misma.

Además de interesante (y estar repleto de temazos), "20 feet from stardom" es sumamente entretenido y rebosa admiración y respeto por todas esas personas, principalmente mujeres, que forman parte de la historia más desapercibida del rock y el pop. También muestra las trampas de la industria y lo complicado que es simplemente sobrevivir en ese mundo, y cómo el modo de grabar discos ha cambiado tanto, que también las coristas y los músicos de sesión se están viendo arrumbados por el auge de los estudios caseros y la grabación digital. Le pone cara e historias a las voces que hemos escuchado en multitud de ocasiones sin saber a quiénes pertenecían.
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