10 enero 2014

La fórmula del noir

Coge interiores con muchas sombras y humos de cigarrillos, tomas nocturnas de las luces de Los Ángeles desde las colinas de los alrededores, un veterano de la Segunda Guerra Mundial metido a detective (o a policía) y que tenga un amigo en el otro lado de la ley, algún capitoste local o mafioso importante y una "mujer fatal" con la que el protagonista tenga algún tipo de pasado y... ¡voilà! Ya tienes una obra noir típica de finales de los años 40. Las historias de escritores como Dashiell Hammett, Raymond Chandler y Ross MacDonald, y las películas protagonizadas por tipos como Humphrey Bogart, Robert Mitchum o James Cagney, establecieron una estética, una manera de hablar y una definición de arquetipos del género negro californiano que han perdurado durante décadas y décadas. Hace no mucho, Steven Soderbergh tuvo su propio ejercicio de estilo en el género con "El buen alemán", y viendo los dos primeros capítulos de "Mob City", parece que Frank Darabont ha buscado hacer algo similar en televisión.

Estos seis capítulos, que TNT emitió en Estados Unidos y también lo hará en España a partir del lunes, adaptan un libro de John Buntin sobre la época en la que Mickey Cohen dominaba el crimen organizado de Los Ángeles, y el departamento de policía de la ciudad estaba asolado por la corrupción. Son los mismos años y más o menos el mismo tema que se veía en "Gangster Squad" y en "L.A. Confidential", conn la diferencia de que en este último caso, tanto el libro de James Ellroy como la película de Curtis Hanson sí aportan algo nuevo al noir. "Mob City" parece hecha siguiendo una plantilla, contando hasta con una femme fatale del estilo de Lauren Bacall y una banda sonora, estupenda, de jazz que suena en los clubs donde mafiosos y policías hacen negocios y beben para olvidar. Es realmente una pena que se quede casi todo lo notable de la serie en el aspecto visual y estético, porque habría dado para algo realmente interesante.

Sin embargo, le pueden los clichés. Además, Jon Bernthal es un tipo duro demasiado arquetípico y, al menos al principio, hasta un poco forzado, y los diálogos parecen escritos también como salidos de una batidora que haya mezclado todos los lugares comunes del noir, hasta en su voz en off. Desperdicia, por ejemplo, a actores como Robert Knepper, al que se le da muy bien hacer de psicópata imprevisible. Pero desde el momento en el que puedes adivinar lo que va a decir un personaje al contemplar esa vista de las luces de Los Ángeles, ya queda claro de qué pie va a cojear "Mob City".
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