23 octubre 2015

Supergirl contra los prejuicios


El lunes, CBS estrena una de las series cuya aceptación por arte del público levanta más curiosidad, "Supergirl". Un título de superhéroes de la "factoría Berlanti" (que ha tenido un éxito contrastado en The CW con "Arrow" y "The Flash") intentará atraer a la audiencia de la CBS del lunes por la noche, donde es cierto que funciona una serie tan "friki", como si dijéramos, como "Scorpion", pero una que no deja de ser un procedimental. ¿Encajará bien una serie de superhéroes en la que su protagonista es una extraterrestre que está emparentada con Superman, puede volar y lanzar rayos de energía por los ojos? ¿Habrá fatiga de justicieros con capa?

Hasta la semana que viene no sabremos si esta apuesta de CBS (que para ellos es un riesgo por la audiencia que tiene) funciona o no, pero lo que sí parece es que "Supergirl" va a tener que superar varios prejuicios del público para intentar convencerlo de que, al menos, le dé una oportunidad. Cuando se lanzó su trailer, en los pasados upfronts, ya hubo cierta controversia por Twitter porque había quien se quejaba de que aquello parecía "El diablo vestido de Prada", pero con una protagonista que puede volar. El trailer, en realidad, reforzaba los lazos de la serie con otras producciones de Greg Berlanti y, más específicamente, con "The Flash". Barry Allen y Kara Danvers podrían ser perfectamente los amigos más nerds de las series de superhéroes actuales (y no sólo porque Grant Gustin y Melissa Benoist pasaron previamente por "Glee").

Para intentar compensar ese primer backlash tentativo, el piloto de "Supergirl" apareció poco después, misteriosamente, en internet. Luego ha podido verse en las Comic-Cons de San Diego y Nueva York y, en general, las opiniones han ido variando hacia el potencial de diversión y aventura que ofrece la serie. Si Barry Allen destacaba por su entusiasmo al descubrir que podía correr a velocidades supersónicas, la alegría de Kara al ser libre finalmente para volar y ser una superheroína es igualmente lo más interesante de ese primer capítulo, un episodio que no sólo nos presenta la serie, sino que parece asumir que el público de CBS no tiene ni idea de quién es Superman ni sabe que, una vez, existió algo llamado "Smallville", e introduce también toda la mitología detrás del viaje del Hombre de Acero a la Tierra.

Sí, al piloto se le puede ir un poco la mano con la historia de aprovechamiento de sus capacidades de Kara y con el discurso de Cat Grant, su jefa, sobre que no tiene nada de malo que Supergirl se llame así, "superchica", en lugar de "supermujer". El mensaje feminista está ahí, y parece que se busca dejarlo muy claro para que nadie se dedique a acusarlos de machistas por la minifalda del traje, por ejemplo. Todo el primer capítulo es poco sutil y está lleno de personajes nuevos y de inicios de tramas, pero Melissa Benoist tiene el mismo carisma y transmite la misma sensación de entusiasmo y de ganas de aprender a ser "super" que Grant Gustin en "The Flash", y eso sólo puede ser una buena noticia. Ante la inminente llegada de otra superheroína como "Jessica Jones" a Netflix, con una historia mucho más oscura y más dura, que "Supergirl" apueste por un personaje mucho más vital y alegre no es nada malo. Puede ser la manera de superar esos prejuicios y de llevar otro público a la CBS.
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