17 mayo 2007

La gallina de los huevos de oro

El verano, en el cine, es sinónimo de taquillazos (o aspirantes a serlo) y de secuelas. En cuanto algo tiene un poco de éxito, allá que va el estudio dispuesto a exprimirlo hasta la última gota. No es algo nuevo, claro, secuelas las ha habido siempre (ahí están "Siguiendo mi camino" y "Las campanas de Santa María", dos películas de los 40 con Bing Crosby repitiendo su personaje del padre O'Malley), pero últimamente todo el mundo se ha empeñado no en que un título de éxito tenga una secuela, sino en que se convierta en una trilogía. El resultado es que una historia que no da más que para dos películas (o una y un cortometraje, como mucho) se alarga artificialmente hasta las tres, y las tres con una duración superior a las dos horas.
Así , la segunda parte no es más que una larguísima preparación para la tercera, con cliffhanger final y todo, como si fuera tan fácil emular a "El Imperio contraataca". Por ejemplo, "Matrix Reloaded" no aporta más que un par de megapeleas y persecuciones espectaculares, porque toda la historia del ataque sobre Zion y el destino final de Neo se podría haber incluido fácilmente en una sola secuela, en lugar de dos. He de decir que no he visto la segunda parte de "Piratas del Caribe", pero quienes sí lo han hecho me comentaban todos lo mismo: Lo único que hace es allanar el camino para la tercera.

Nadie quiere quedarse sin la gallina de los huevos de oro, sin darse cuenta de que la valla que te separa del precipicio de la sobre-explotación y el batacazo es muy, muy pequeña. Me asombra, por ejemplo, que vaya a haber una cuarta parte de "Saw", y ya es demasiado que, queriendo aprovechar el tirón del que disfrutan ahora mismo America Ferrera y Alexis Bledel, se esté preparando una segunda parte de "Uno para todas". Eso sí, saltando a la televisión, no me huele nada bien ese "Heroes: Origins" que la NBC tiene preparado para que se emita mientras "Héroes" esté de vacaciones veraniegas. Que sí, que es un éxito y los fans van a seguir deliberando en Internet hasta el otoño, pero existe una cosa que se llama saturación, y hay que ser muy cuidadosos con ella. Es lo que provoca que los huevos de la gallina se te rompan en la cara.

P.D.: ¿A vosotros no os recuerda Sylar con gafas a Clark Kent?
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