11 mayo 2007

Náufragos y superhéroes

The Rolling Stones contra The Beatles, "La guerra de las galaxias" contra "Star Trek", Oasis contra Blur... ¿Por qué, cada vez que hay dos cosas (lo que sea) de gran éxito casi al mismo tiempo, todo el mundo se empeña en enfrentarlas? Es como tuvieras que elegir entre Epi y Blas y, para obligarte a ello, empezaran a decirte que si Epi es tonto, que si Blas es un sieso... Sin polémicas inútiles y estúpidas, y la última lleva toda la temporada televisiva flotando en el ambiente, en los comentarios de los blogs y en las charlas con otros telefrikis; es la dialéctica de "Héroes" contra "Perdidos".
A principios de año, el blog de televisión de la revista "Time", Tuned In, ironizaba sobre esa polémica y sobre los supuestos dos tipos diferentes de seguidores de cada serie, y hace un par de días, Críticas a la parrilla expresaba su punto de vista personal sobre ese particular, un tema que a mí está empezando a cansarme, la verdad. Para quiénes no estéis muy al tanto, resumiré la polémica en una sola frase: "Héroes" es "Perdidos" mejorada, en la que solucionan misterios en lugar de sólo plantearlos, y en la que en todos los episodios pasa algo interesante, en vez de mostrar simplemente a gente charlando en la playa.
Que el principal talón de Aquiles que tenemos los blogueros es el ego está fuera de toda duda. Y que dicho ego puede llevarnos a pontificar como si fuéramos infalibles, también. Por eso estoy bastante harta de esta polémica estúpida, porque, simplemente, se ha puesto de moda vilipendiar "Perdidos" y ensalzar "Héroes", sin más. Esto de que una sea mejor que otra es una cuestión puramente subjetiva. Como soy una friki, a mí me gustan las dos, pero siempre estaré más del lado de los supervivientes del vuelo 815, por mucho que me exasperen y que me dejen con la boca abierta pensando en cómo demonios van a solucionarlo todo. Que sí, que "Héroes" es muy entretenida, tiene un par de personajes, o tres, realmente estupendos (los hermanos Petrelli y Hiro) y si, finalmente, apuesta por seguir la senda de "Watchmen", la serie puede alcanzar algo más que el estatus de éxito de masas con un toque extra del que disfruta ahora. Pero aún no ha terminado la primera temporada, así que me parece un poco prematuro decir que es la mejor serie que se ha emitido en EE.UU. en mucho tiempo.
De "Perdidos" llevamos ya tres temporadas, y tenemos más elementos para juzgar. Su ritmo es mucho más lento, hace falta paciencia y requiere del espectador cierto esfuerzo por ir uniendo las pistas que se presentan, pero luego tienes tu recompensa. Es cierto que han tenido que pasar tres años para que empecemos a vislumbrar algo de lo que puede ser la isla realmente (si es que es una isla), pero algunas de las piezas empiezan a encajar. El éxito desbordante de su primera temporada la hizo presa fácil para las críticas feroces en la segunda, críticas que, en algunos casos, estaban fuera de lugar. Ahora, muchos se rasgan las vestiduras al saber que, para saber cuál será el final, habrá que esperar otras tres temporadas (aunque de 16 episodios cada una). No lo entiendo. El final nos va a decepcionar, seguro, y en cuanto llegue, perderemos nuestra dosis semanal de intriga, de referencias frikis, filosóficas y literarias, de los "¡Dude!" de Hurley... ¿Por qué tiene que ser la mejor serie de la historia de la televisión? Lo más probable es que termine no siéndolo, pero dará igual, porque nos habrá hecho pasar un montón de buenos ratos.
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