14 abril 2009

Sálvese quien pueda

En cuanto se acerca finales de abril, empiezan las campañas para salvar a las series en peligro en Estados Unidos. Resulta curioso ver, por ejemplo, la lista de las que maneja E! Online para su campaña "Salva una serie", pues a las sospechosas habituales como "Life", "Chuck", "Reaper", "Dollhouse", "Las crónicas de Sarah Connor", "Privileged", "Kings", "Worst week", "The Game" o "Lie to me" se unen otras que, hasta ahora, parecían a salvo, como "Caso abierto", "Sin rastro", "The Unit" o "Todo el mundo odia a Chris" (ésta, en realidad, se ha librado un par de veces de la cancelación de forma milagrosa). No todas están en el alambre por bajas audiencias. Los costes de "Caso abierto" y "Sin rastro" pesan más que unos millones menos de espectadores, por ejemplo, sobre todo en el apartado de los sueldos de los actores. La NBC, de hecho, está haciéndoselo pasar mal a los fans de "Ley y orden: UVE" porque sus dos protagonistas, Christopher Meloni y Mariska Hargitay, podrían ser reemplazados si sus contratos no se renuevan a la baja.

De todas las series mencionadas arriba, yo diría que "Kings" (desterrada a los sábados), "Privileged" y "Worst Week" tienen prácticamente los dos pies en el hoyo, y de las demás, sentiré mucho que "Life" o "Dollhouse" se acaben, la primera porque, como ha quedado claro en varias ocasiones, les tengo cariño a Crews y Reese, y la segunda, porque empieza a apuntar a algo realmente muy interesante en una hipotética segunda temporada. No obstante, la que está movilizando más apoyo de los fans vía Internet es "Chuck". Su segunda temporada ha conquistado definitivamente a muchos críticos, que apuntan que ha mejorado notablemente, pero ese salto de calidad no se ha traducido en una audiencia mayor. Al igual que "Life", la serie de Josh Schwartz ya se libró inesperadamente de la guillotina de la temporada pasada, en la que la huelga de guionistas llevó a las cadenas a ser más indulgentes que de costumbre, y la difícil situación de la NBC provocó que las dos consiguieran segundas campañas completas a pesar de sus discretísimas audiencias. Sin embargo, aquí no hay una DirecTV que las salve otra vez, como le ocurre a "Friday Night Lights", y su futuro no es halagüeño.

En muchos casos, hasta la semana de los upfronts, a mediados de mayo, no sabremos el destino que corren todas esas series. Incluso aún teniendo pálpitos de por dónde pueden ir los tiros, luego siempre queda espacio para la sorpresa. Y si no, fijaos en "Moonlight", que la CBS canceló a pesar de que, por sus audiencias los viernes por la noche, parecía que iba a pasar de la primera temporada. En parte, los pilotos que las cadenas decidan comprar para la próxima temporada van a pesar en la toma de esa decisión. Si los canales creen que tienen futuros éxitos, pueden verse movidos a cancelar más series para dejar hueco para las nuevas. En el caso de la NBC, ya sabemos que está el experimento de Jay Leno y su programa diario, de lunes a viernes, a las 10 de la noche, restando cinco horas de ficción. Lo que yo me pregunto es si la cadena tiene un plan B en el caso de que no funcione. ¿Puede la audiencia cansarse del trío Leno-Conan O'Brien-Jimmy Fallon todos los días? ¿Soportará Leno la competencia de las series de las demás cadenas? ¿Acabarán en USA o Syfy las series que la NBC no pueda emitir, pero no quiera cancelar? Showtime, que pertenece a CBS, no se ha quedado con ninguno de los pilotos que se le habían presentado. Los upfronts van a ser curiosos.
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