24 abril 2009

La vieja escuela

La revista "Time" publicó la semana pasada un interesante artículo sobre el éxito de "El mentalista", ése que a todos nos sorprende porque no se distingue en nada original de otro montón de series como ella. En el artículo, de hecho, dicen que el método que Patrick Jane utiliza para resolver los casos no es muy distinto del que usaba "Colombo" ni su "padre" original, Sherlock Holmes. Sin embargo, es el único éxito real de esta temporada que se acaba, con unas buenas audiencias que la han convertido en un valor sólido de la CBS. No hay ningún secreto especial para ello. Es el producto adecuado para una cadena que no suele innovar, y a la que le va muy bien así. Si el entrenador de Utah Jazz, Jerry Sloan, lleva más de dos décadas usando el pick & roll (o bloqueo y continuación, lo más básico del librillo del baloncesto) para colarse en play-offs y hasta llegar dos veces a la final de la NBA, ¿por qué "El mentalista" debería superar la originalidad de "Perdidos" para triunfar?

Por supuesto, "Time" recuerda que esta receta no siempre resulta, y que los múltiples clones que surgirán la próxima temporada fracasarán casi con toda probabilidad. "El mentalista" sabe perfectamente lo que es y lo que el público espera de ella, ahí no podemos llamarnos a engaño, y basa su capacidad de enganche en hacernos pasar un buen rato y, más que en sorprendernos con los casos, en intentar que nos preocupemos por los personajes, o que al menos nos resulten interesantes o divertidos de ver. Por eso "Castle", que sigue la misma idea old school, falla en su mayor parte.

A toda una acción le sigue una reacción opuesta, y si el romanticismo de mediados del XIX fue seguido por el realismo, a las series serializadas, con conceptos muy originales y mezcla de géneros que iniciaron la década, les siguen otras que vuelven a patrones más clásicos, probados infinidad de veces. El molde de "Southland" es el de "Canción triste de Hill Street", y el de "Harper's Island", "Diez negritos" y las películas tipo "Sé lo que hicisteis el último verano". Pero no es cierto que "El mentalista" sea el único éxito a la vieja usanza que hay en la parrilla estadounidense. ¿Qué hay de "Dos hombres y medio"? ¿Incluso de "Bones"? Sólo falta esperar que, de vez en cuando, surja otro "Perdidos" o incluso otra "El ala oeste de la Casa Blanca" que anime un poco el panorama fuera de los canales por cable.
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