28 abril 2009

La ignorancia es la felicidad

Mañana se emite en Estados Unidos "The variable", el capítulo número 100 de "Perdidos", que parece que va a responder a algunas cuestiones, no se especifica sobre qué. Siendo alérgica a los spoilers de esta serie como yo soy, voy a dejar que me sorprenda y no voy a pedirle que me responda a la Pregunta Definitiva sobre la Vida, el Universo y Todo (aunque ya sabemos que es "42"). De hecho, ni siquiera quiero que me den ninguna respuesta, porque las preguntas son parte de la diversión. No merece la pena frustrarse porque no sabemos lo que se esconde a la sombra de la estatua. Como cantaban The Byrds, "hay una época y un tiempo para cada propósito".

La gracia al ver una serie es dejar que te sorprendan, enfrentarte a ella como si fueras una tabula rasa. Si lo sabes todo, ¿para qué verla? Si le echas un ojo a la última página del libro antes de comprarlo, ¿qué sentido tiene después leerlo? En "Perdidos", hemos dicho muchas veces que lo que importa es el camino, no lo que haya al final. Lo divertido es ver cómo es un cubo de Rubik en el que siempre te queda una cara que no eres capaz de solucionar. No me interesa demasiado si "The variable" va a dar la Madre de todas las respuestas a los enigmas de la isla. Es cierto que algunos de los mejores episodios han ofrecido siempre algún tipo de explicación, como ocurría en "The constant", pero en ése había una historia de amor que era lo que de verdad lo hacía memorable, más que las lecciones de física de Faraday.

A veces, el conocimiento conlleva expectativas demasiado altas que es muy fácil que no se cumplan. ¿Es la isla un producto del Gran Acelerador de Hadrones? Francamente, querida, me importa un bledo ¿Y lo divertido que es especular y sacarnos de la manga las teorías más psicotrópicas imaginables? Yo era muy feliz queriendo que Cottle fuera el Cylon Final y, sin ninguna expectativa ni haber leído spoilers, cuando se reveló su identidad no me llevé el chasco que sufrió parte de los fans de "Galáctica". De hecho, confieso no tener ni idea de por dónde puede llevar "Perdidos" la veintena escasa de capítulos que le quedan hasta su final, en mayo de 2010. Desde el último episodio de la tercera temporada, lo único que creo tener claro sobre dicho final es que va a tener el mismo tono que el de "Galáctica". ¿O implosionará la isla, creando un agujero negro que se tragará todo el planeta? Seguro que eso es más divertido que cualquier cosa que Carlton Cuse y Damon Lindelof tengan en mente.
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