21 junio 2011

De los críticos a un asesinato

Como esperábamos, los Critics' Choice Awards no innovaron en los premios tanto como en sus nominaciones, y fueron a lo seguro, que por otro lado, coincide con las cosas de las que más han estado hablando a lo largo de la temporada. "Mad Men" y "Modern family" ganaron como mejores series; Tina Fey, Jim Parsons, Julianna Margulies y, finalmente, Jon Hamm fueron los mejores protagonistas de comedia y drama, y en los secundarios se permitieron algunas alegrías, como reconocer a John Noble y a Margo Martindale (aunque ésta fue ex aequo con Christina Hendricks) y hacer que Busy Phillips acompañara a Neil Patrick Harris como mejores secundarios de comedia. Y en los realities se soltaron la melena reconociendo a "The real housewives of Beverly Hills", empatada con "Hoarders", y premiaron en el apartado competitivo a "American Idol", que en los Emmy nunca tiene suerte ni para estar nominado.

Si queréis echar un ojo a las fotos de la gala (y a la barba de Jon Hamm), podéis hacerlo en la web de VH1, y también podéis lanzaros a especular todo lo especulable sobre si de verdad estos premios servirán para predecir por dónde se moverán los Emmy. Los organizadores de los Critics' Choice Movie Awards presumen de acertar con bastante precisión cuáles van a ser las grandes triunfadoras en los Oscars, pero ellos llevan ya unas 16 ediciones de ventaja sobre sus recién nacidos hermanos televisivos. Su verdadera prueba de fuego vendrá el año que viene. Veremos si, entonces, sus nominaciones siguen incluyendo candidatos poco habituales pero no tan marcianos como los que a veces cuelan los Globos de Oro.

Desde luego, teniendo en cuenta el gran revuelo generado por el final de su primera temporada, "The Killing" se ha convertido en todo un éxito para AMC, independientemente de que haya sido mejor o peor recibida. Como apuntan en un artículo del "Los Ángeles Times" (uno de los pocos que no defenestra la serie y la acusa de arrastrar por el barro la reputación de AMC, como mínimo), el nivel de conversaciones y la gran visibilidad que ha tenido la serie justifican de sobre su renovación por una segunda temporada, además de su audiencia. Ha resultado bastante más atípica de lo que parecía y no ha seguido las expectativas que teníamos sobre su cierre (o, al menos, no ha ido por dónde pensaba que iría, aunque no se lo han sacado de la nada), así que quizás ahí esté que se lo haya tratado como si fuera el último episodio de la serie, y no de la temporada.

No quiero repetirme, así que os dejo mejor lo que he escrito en "¡Vaya Tele!" sobre ese final y sobre las impresiones que dejan estos 13 episodios en conjunto. Han tenido sus más y sus menos, cosas muy logradas y otras menos conseguidas, pero creo que debo darle la oportunidad de ver cómo se desarrolla la segunda temporada. No entiendo la radicalización de las opiniones hacia la serie, y la relación entre Linden y Holder aún me interesa más después de todo lo que ha pasado.
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