24 junio 2011

El día que se cayó el cielo

En los cómics de Asterix, el jefe de la aldea, Abraracurcix, vivía siempre aterrado por si el cielo se caía sobre su cabeza. A los protagonistas de "Falling skies" les toca vivir esa pesadilla, porque no sólo el cielo se abre, sino que de él llega una fuerza invasora extraterrestre que acaba con el mundo tal y como ellos lo conocen. De golpe, de estar yéndose a cenar con amigos, viendo partidos de béisbol y viviendo en sus tranquilos barrios residenciales, se encuentran dentro de "La guerra de los mundos" y tienen que aprender rápido a sobrevivir y a pelear contra esos invasores que, además, se dedican a exterminarlos.

Es un tema muy clásico en la ciencia ficción, pero "Falling skies" se separa ligeramente al empezar meses después de la invasión y meternos directamente en el difícil día a día de un puñado de humanos que, para conseguir comida y demás provisiones, han de enfrentarse a unos extraterrestres rápidos (para algo tienen seis patas) y sin piedad que han llenado de trampas todos los lugares donde podrían reponer sus exiguas despensas. Sin perder ni un minuto nos cuenta, también, la situación de partida de su principal protagonista, Tom, un profesor de Historia norteamericana reciclado a guerrillero que perdió a su mujer y a uno de sus tres hijos, que sospechan que podría estar vivo. Pero si lo está, y acabó en manos de los extraterrestres, estará "esclavizado" por un aparato muy Matrix que recorre su espalda. Y todo esto se cuenta, junto con un resumen de cómo fue la invasión, a través de un método efectivo y original.

"Falling skies" es una historia de guerra que quiere centrar casi todo en el aspecto familiar y de supervivencia. Lógicamente, tiene referentes a puñados, desde "La guerra de los mundos" a cualquier película bélica sobre guerrillas que se os ocurra, pasando por "V" o "Battlestar Galactica" (sus extraterrestes robots son un poquito tipo centurión cylon). Se acuerda de mostrarnos que entre los humanos también hay tipos que pueden ser tan malos como los extraterrestres y basa parte de los conflictos en el clásico enfrentamiento entre el poder militar y el civil. No hay tanto de reconstrucción de una sociedad tras un apocalipsis porque, en realidad, suficiente tienen sus personajes por ahora con huir y sobrevivir, pero imagino que algo caerá un poco más adelante.

El piloto apunta a algo entretenido que hasta puede superar un poco la etiqueta de "serie veraniega de aventuras" si toma más confianza en sus posibilidades. En algunas cosas se nota la mano como productor ejecutivo de Steven Spielberg y existe el riesgo de que el drama familiar vire a demasiado drama (los personajes aún no son tan interesantes para que la trama no importe), pero puede ser que, de los dos grandes estrenos que la compañía de Spielberg tiene listos para este año, sea éste, y no "Terra Nova", el que funcione mejor.

P.D.: ¿Visteis, fugazmente, a uno de los drones de "La amenaza fantasma" entre los muñecos usados por Porter para ubicar las posiciones de los humanos en el mapa, al principio del piloto? Spielberg siempre se acuerda de sus amigos.
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