19 junio 2011

El trono perdido de HBO

A poco menos de un mes de que se conozcan las nominaciones a los próximos premios Emmy, el número de artículos que intentan dilucidar quién acapararán mayor número de ellas y qué titulos tienes más probabilidades de acabar ganando se suceden sin parar. La sección de "The Hollywood Reporter" dedicada a estos galardones cada vez incluye más cosas más allá de las especulaciones sobre los candidatos más probables, y entre los últimos reportajes aparece uno, muy interesante, sobre la decadencia en cuanto a repercusión en los premios de HBO, una vez se acabaron "Los Soprano", y cómo AMC se ha colado en su lugar usando casi las mismas armas con las que el canal por cable acabó desterrando a las networks de los Emmys al mejor drama.

Lo hemos comentado muchas veces; la despedida de la familia mafiosa de Nueva Jersey significó para HBO no sólo la pérdida de su serie más vista y de la que le había dado una enorme visibilidad, sino también de la que le había permitido convertirse en un peso pesado en las entregas de galardones. Desde 2000, las cadenas en abierto han ido perdiendo cada vez más representación en la categoría de mejor drama, hasta el punto de que, en 2008, "House" era la única serie no de cable candidata. La década se abrió con cuatro victorias seguidas de "El ala oeste de la Casa Blanca", y luego "Los Soprano" (con dos Emmys) iniciaron un reinado del cable que afianzó "Mad Men" (de AMC) y en el que sólo se colaron un par de veces "Perdidos" y "24". Este año, lo más probable es que "The good wife" sea la única defensora del honor de las networks entre títulos de HBO, AMC, Showtime y a lo mejor hasta FX. Pero de todas ellas, es AMC la vigente campeona en este galardones y la referencia a seguir, un puesto que HBO intentará recuperar, sobre todo, con "Boardwalk Empire".

"The Hollywood Reporter" detalla las líneas básicas que este canal, hasta ahora exclusivamente de reposiciones de cine, ha seguido para sentarse en el particular Trono de Hierro de los dramas en los Emmys, líneas que, como hemos dicho antes, son las que auparon en un principio a HBO a lo más alto, a saber:
  • Hacer series tan buenas, o hasta mejores, que las películas.
  • Romper las reglas aceptadas hasta ahora dentro de determinados géneros.
  • Mantener siempre una imagen de marca.
Lo interesante es que, mientras AMC le comía terreno a HBO en esa búsqueda de dramas de calidad, con personajes complejos y que no tienen miedo a usar un ritmo especial que deja que éstos respiren y que las cosas vayan siguiendo su camino de modo natural, el resto de cadenas de cable básico iban ocupando unas áreas que, hasta no hace mucho, eran coto caso exclusivo de las networks. Gran parte de la parrilla de USA y TNT podría haber figurado en la NBC y la ABC sin demasiado problemas. Y algo aún más curioso es que los dramas de prestigio serán dominio del cable, pero en las comedias, los canales en abierto siguen siendo los reyes. No hablamos de dramas con toques de humor, sino de comedias, comedias, de series que buscan la risa al mismo tiempo que innovan en el modo de contar la historia, o se permiten desarrollo de personajes p se construyen con referencias y metacomentarios. De ésas, el cable no ha conseguido la receta.

Música de la semana: Como yo voy con retraso con "Glee", el último que he visto hasta ahora es el del baile de promoción (uno de los mejores que han hecho, por cierto), con una música muy bien elegida. Era muy lógico que cantarían el "Friday" de Rebecca Black, y también que cerrarían el episodio con "Dancing queen", de ABBA. Si no llegan a cantarla, de hecho, la decepción habría sido enorme.
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