21 diciembre 2011

El reloj de Artie

ALERTA SPOILERS: Sé que los seguidores de "Warehouse 13" no son demasiados en la blogosfera, pero aún asi prefiero avisar de que se van a desvelar algunos asuntos importantes del final de la tercera temporada de la serie.

Cuando uno ve series como "Warehouse 13", tiene que ser muy consciente de lo que está viendo. Lo que quiere decir que, por muy impresionante que sea que se atrevan a destruir hasta sus mismísimos cimientos el Almacén en el final de la tercera temporada, sabemos que eso no va a ser permanente. No lo fue la muerte de Artie al final de la primera y no lo va a ser esta situación. No en vano, las últimas escenas del capítulo pertenecen a Artie, sujetando en la mano el reloj de su ex compañero MacPherson, que creo que tiene la potestad de regresar unos minutos atrás en el tiempo (corregidme si estoy equivocada). Eso permitirá corregir la desaparición del Almacén y, posiblemente, la muerte de la señora Frederics (a CCH Pounder que no nos la toquen), ¿pero qué más? Estos capítulos han presentado, por primera vez, unos riesgos más palpables y con mayores visos de producirse para Pete y Myka, y aunque está claro que el status quo se mantendrá más o menos igual en la cuarta entrega, estaría bien que los personajes sufrieran algún tuvo de repercusión real por todo lo que Sykes (Anthony Michael Hall, especializado en villanos) desata.

La aparición de la madre de Pete nos ha permitido saber algo más de los Regentes, aunque sigan siendo bastante misteriosos, y aprender que Lattimer no fue elegido como agente del Almacén de casualidad. Ninguno lo es, por lo que se da a entender. Y también hemos sabido más sobre la historia de H.G. Wells como agente en el Almacén 12. Wells es un personaje que da mucho juego (y no sólo por esa relación con Myka que tiene sus propios shippers y que la propia Joanne Kelly confirma) y se hacía raro que fueran a descartarlo así como así.Ya no es meramente la villana de la función, sino algo más complejo y, desde luego, mucho más divertido en sus interacciones con el resto de personajes. Se llegó a rumorear que Syfy estudiaba la posibilidad de darle su propio spin-off (¿Con Ianto o sin él?), pero no ha vuelto a saberse más del tema.

La serie ha tenido un tono un poco más serio siempre de fondo, con las maniobras en la sombra de Sykes por destruir el Almacén y una Myka que siempre es mucho más consciente del peligro que conlleva ser agente que Pete o Claudia. El añadido de Steve Jinks prácticamente ha servido sólo para reforzar esa idea de que no todo es recuperar artefactos que pueden hacer cosas molonas; también hay situaciones de vida o muerte. Por supuesto, el tono de "Warehouse 13" no es, de repente, el que pretendía alcanzar "Stargate Universe", sino que lo suyo es una cosa ligera, veraniega y que sigue sin tomarse a sí misma demasiado en serio. Los diálogos se han trufado de más referencias pop y bromas entre sus personajes, que siempre dan la sensación de disfrutar hasta el último minuto del tiempo que pasan en el Almacén. No por nada regresa Myka al principio de la temporada.

Y lo que sigue siendo muy entretenido de ver es la relación de amistad y compañerismo entre Myka y Pete. Sin forzar la tensión romántica (que siempre ha sido el gran fallo de "Castle"), la serie ha conseguido una de las parejas con mejor química de la televisión.
Publicar un comentario en la entrada