12 diciembre 2011

La sinfonía de Malick

Hace ya tiempo que quedó demostrado que Terrence Malick bien puede ser el director más particular de Hollywood (Uwe Boll es particular en otro sentido). Entre 1973 ("Malas tierras") y 2011 sólo había dirigido cinco películas (entre "Días del cielo" y "La delgada línea roja" pasaron 20 años, nada menos) y, de golpe, tiene entre manos hasta cuatro proyectos, según IMDB, de aquí a 2013. Es un tipo capaz de confabularse con el director de fotografía Néstor Almendros para rodar gran parte de "Días del cielo" durante la denominada "hora mágica"; apenas 20-25 minutos cada tarde en los que el sol está ocultándose pero la noche aún no ha caído (la historia del rodaje de esa cinta da para otra película), y es capaz de sacarse de la manga algo como "El árbol de la vida" una película que los críticos describieron en Cannes como "impresionista" o "un poema", pero que en realidad es más sinfonía sobre el origen y el significado no sólo de la vida, sino de todo el Universo, utilizando como referencia (como metáfora, si queréis, una familia de la Texas rural en los 50-60.

Desde luego, no son temas nada fáciles para introducir en una película, por muchas dos horas largas que dure, y no es extraño que una de las historias más comentadas en este año cinenatográfico fuera la cantidad de gente que se marchaba del cine y que hasta pedía que les devolvieran el importe de la entrada, lo que llevó a no pocos locales a colocar anuncios como éste avisando de lo que podía pasar. En su lista de las 10 mejores películas del año, Richard Corliss, crítico de "Time", reflexiona sobre lo que eso quiere decir tanto sobre el estado del cine actual de Hollywood como de los espectadores, pero tampoco hay que ignorar que esos 17 minutos de documental de la BBC sobre el Big Bang, la creación de la Tierra y el origen de la vida en ella (dinosaurios incluidos) se pueden atragantar con mucha facilidad, y casi es mejor ir avisado de que están ahí antes de lanzarse a ver "El árbol de la vida".

Porque esta película no puede verse a medias; o se entra o no entra en ella y, literalmente, hay que lanzarse y dejarse llevar por las imágenes que Malick compone. Sí, a veces es pretenciosa (esa alegoría final) y siempre está bordeando el absoluto ridículo, pero también es una obra que logra transmitir emociones y sensaciones de un modo mucho más directo de lo que parece, y que cai merece sólo la pena por el aspecto visual, realmente impresionante. En ella se nota la voz muy personal de su director y por eso resulta tan divisiva e interesante.

P.D. podcastero: "Yo disparé a J.R." vuelve con fuerzas renovadas tras una semana de descanso, y en él hablamos de temas de lo más variado, incluido el final de la cuarta temporada de "Sons of Anarchy" con Vanessa, de "The TV Slayers" y "Querido bloc". El menú del día es el siguiente, y en el blog tenéis todas las opciones de escucha y descarga.

- 0': "America in Primetime"
- 9': "Polseres vermelles"
- 22': "CSI" y sus cambios de actores.
- 38': "Sons of Anarchy" (spoilers de la cuarta temporada).
- 61': "Cómo conocí a vuestra madre" (spoilers hasta el 7x12).
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