25 diciembre 2011

Personajes con suerte

En este último año ha vuelto la eterna discusión sobre si lo que importa en una serie es más la trama o lo son los personajes. Los finales de temporada de "The Killing" y, muy especialmente, "Homeland" y toda la segunda entrega de "The Walking Dead" han visto a sus seguidores dividirse en los que quieren saber cómo va a continuar la historia y los que prefieren ver evolucionar a los personajes (hasta concediendo que, en la serie de los zombies de AMC, ese aspecto siguen sin tenerlo demasiado bien hilado). De hecho, si leeis los comentarios en los blogs estadounidenses sobre "Homeland", creeréis estar viviendo en un fallo en Matrix y que estáis leyendo, de nuevo, las discusiones sobre el final de "Perdidos": quienes estaban pendientes sólo de la trama creyeron estar siendo engañados; los que se fijaban más en los personajes salieron bastante satisfechos.

La última entrega del podcast "Firewall & Iceberg" trata exactamente esa dicotomía al hablar sobre el final de "Homeland" y también lo compara con el de "The Killing", sobre todo porque es una comparación que traen a colación los comentaristas a los que no les gustaron ninguno de los dos. Ya sabéis que yo no creo que el final del remake de "Forbrydelsen" fuera tan horrible y que me hartan los críticos yanquies que lo usan casi como paradigma de todo lo que está mal en el mundo, pero en este caso es interesante porque justo ejemplifica ese dilema que hemos expuesto antes, y del que podemos estar hablando hasta la saciedad sin llegar a ninguna conclusión.


Más que los personajes, es el mundo en el que se mueven lo que puede llamar más la atención del piloto de "Luck", la nueva serie de David Milch para HBO que, además, tiene detrás un catálogo de nombres realmente impresionante, con Michael Mann como director de ese primer episodio (y productor ejecutivo junto con el laureado guionista Eric Roth) y Dustin Hoffman, Dennis Farina o Nick Nolte delante de las cámaras. La trama que nos presentan, de momento, está en su infancia, como si dijéramos, con un hipódromo que busca modos de no entrar en crisis, cuatro apostadores en busca de un golpe de suerte, los jockeys y los entrenadores de los caballos y Ace Bernstein, un tipo que acaba de salir de la cárcel y que no parece acercarse al hipódromo por el mero amor a las carreras.

Lo más destacado del piloto es el modo en el que Mann rueda justo las carreras y a los caballos, intentando mostrarnos por qué toda esa gente adora ese mundo y metiéndonos de lleno en el subidón de adrenalina de los jinetes y las monturas dentro de los cajones antes de la competición, hasta transmitiéndonos los breves instantes de miedo del caballo al entrar en dichos cajones y antes de salir corriendo. Habrá que esperar un par de capítulos más para que podamos hacernos con el ambiente y el entorno por el que se mueven los personajes de "Luck", que no se estrena hasta el 26 de enero, creo recordar. De momento, sólo nos hemos acercado a la puerta de entrada. Nos falta empezar a apostar.

Música de la semana: Ya que hablamos de "Luck", ésta es otra serie que ha optado por una canción de Massive Attack para sus títulos de crédito. Si en "House" suena "Teardrop" y en "Luther", "Paradise circus", en "Luck" la elegida es "Splitting the atom".
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