05 febrero 2012

Las mujeres del East End

Hace algunos meses, "The Guardian" publicó un artículo que se preguntaba si, culturalmente, el Reino Unido no estaría entrando en algo así como la época del "nuevo aburrimiento", una época en la que las cosas que tenían más éxito eran programas sobre competiciones de tartas, libros sobre manualidades o miradas complacientes al pasado como las mostraban "El discurso del rey" y "Downton Abbey". No sabemos si les parecerá que "Call the midwife", la nueva serie de la BBC, entrará en esa categoría, pero lo que está claro es que el canal ha logrado un éxito (con más de 8 millones de espectadores) que no sé si alguien vio venir, aunque no han tardado en renovar para una segunda temporada.

La serie, de la que esta noche se emite el cuarto episodio, está basada en las memorias de Jennifer Worth, una mujer que trabajó de matrona en el East End de Londres desde finales de los 50 y durante la década de 1960. Su punto de vista es el que tenemos en la serie al seguir a la joven Jennifer Lee, recién graduada de sus cursos de matrona, que empieza a trabajar en un convento-casa de nonatos en el que las monjas y las enfermeras que viven allí se dedican a asistir en los partos de las mujeres del barrio, además de hacer seguimiento a las embarazadas y a los bebés para comprobar que todo va bien. Las condiciones de vida en el East End no son buenas (era un barrio de trabajadores pobres al lado del río, donde las familias eran muy numerosas y las casas y el dinero, muy escasos), y Jennifer tiene que adaptarse rápido a todo eso.

Por lo visto en el primer capítulo, "Call the midwife" va a seguir tanto la maduración personal y profesional de Jennifer, que había tenido una buena vida y que podía haber sido cualquier cosa que se hubiera propuesto, como el retrato social de las clases bajas del East End. En el siglo XIX, la zona recibió un aluvión de inmigrantes y empezó a estar superpoblada, y llamar a alguien eastender empezó a considerarse algo peyorativo. También fue un barrio muy castigado durante la Segunda Guerra Mundial, con los bombardeos alemanes buscando destruir sus fábricas (muchas de textil), y en 1957, cuando comienza la serie, la situación no era demasiado boyante.

El centro de "Call the midwife", lógicamente, está puesto en las mujeres y en su pelea diaria por salir adelante. El retrato que se hace de las otras matronas y de las monjas anglicanas de San Ramón Nonato pone sus gotas de humor y, al menos al inicio, se busca más mostrar el instinto de supervivencia de sus habitantes, lo que sí puede llevar a que se la tache de autocomplaciente. De momento, ha conseguido mostrar un grupo de personajes entre las matronas bastante humano y entretenido de ver (con la aparición de Miranda Hart a partir del segundo capítulo), y habrá que ver hasta dónde llevan el retrato social del East End de finales de los 50.

Música de la semana: En "Justified", las elecciones musicales suelen ir por el lado del country y el bluegrass, acordes con la atmósfera y la ambientación de la serie. Curiosamente, una que casi ha acabado convirtiéndose en su canción extraoficial es "You will never leave Harlan alive", una canción de Brad Paisley que ha sonado en los finales de la primera y la segunda temporada, y que parece escrita especialmente para "Justified". Siendo justos, no obstante, hay que decir que el autor original del tema es Darrell Scott.
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