31 enero 2013

El dilema de la Madre

Una de las bromas recurrentes más populares de "Frasier" era lo terrible persona que era Maris, la mujer de Niles Crane. Siempre que él llegaba a cada de su hermano, tenía alguna cosa que contar sobre lo mezquina que había sido su esposa en tal acto benéfico, o como era tan delgada que se la podía confundir con el atizador de la chimenea, o como lo tenía a él totalmente esclavizado. Cada historia de Maris estaba más pasada de rosca, y era más divertida, que la anterior, y terminaron construyendo un personaje que conocíamos perfectamente sin llegar a verlo ni una sola vez en pantalla en las once temporadas que "Frasier" estuvo en antena (si descontamos aquella vez en la que vislumbramos algo así como su sombra durante un crucero). Los guionistas no pretendían mantenerla "oculta", como la esposa de Norm en "Cheers", sino que iban a hacerla aparecer por fin en pantalla, pero cuando estaban preparando ese momento, se dieron cuenta de que ninguna actriz y ninguna situación podrían estar a la altura de lo que llevaban años contando sobre ella, así que decidieron no enseñarla nunca.

Con el anuncio de que la próxima temporada de "Cómo conocí a vuestra madre", su novena, va a ser la última, esa comedia se va a ver ante un dilema similar al de "Frasier" con Maris. ¿Qué hacer con la Madre? ¿Nos la desvelan antes del final? ¿Justo en el último capítulo? ¿Lo hacen en el último episodio de esta octava temporada? ¿O nunca llegamos a verla más que como la hemos visto hasta ahora, oculta detrás del famoso paraguas amarillo? Por mi parte, confieso que cada vez me convence más esa última idea, que nunca lleguemos a verla, porque, ¿qué actriz podría estar a la altura de nueve años de expectativas? ¿Nicole Kidman? A pesar de que esto pueda sonar repetitivo, merece la pena repetir que la Madre nunca fue más que una excusa para arrancar la serie, el truco para que el Ted del futuro les contara a sus hijos, y por ende a nosotros, todas sus aventuras en Nueva York cuando estaba al principio de la treintena y pasaba los días con su mejor amigo de la universidad, Marshall, su futura mujer Lily, el amigo peculiar Barney y Robin, la chica que le "mueve el piso" por primera vez y de que acaba siendo también una de sus mejores amigas.

La Madre permitió a la serie utilizar todas las convenciones de las comedias románticas y darles un giro realmente divertido sin necesidad de que fuera original, y trató a sus personajes no como si fueran los estereotipos de las sitcom, que se mantienen más o menos iguales a lo largo de los años, sino como personajes de dramas que van evolucionando y creciendo. Los Barney y Robin de esta octava entrega no son exactamente iguales que los que vimos en el piloto, por ejemplo. Y sus juegos temporales y narrativos, más todos los easter egg con la Madre, le dan un toque que hace que "Cómo conocí a vuestra madre" no pueda terminar como lo haría "The Big Bang theory", porque tiene una mitología detrás que debe resolver, como si fuera una serie de Bad Robot. ¿Será una de esas respuestas la identidad de la Madre? ¿Se atreverán a sacar a Lyndsy Fonseca, que era la hija de Ted en el sofá y que ahora tiene ya 26 años, como la Madre? Tampoco sería un mal giro.
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