10 abril 2014

Dinamita para Coulson

ALERTA SPOILERS: El tan publicitado crossover entre "Agents of SHIELD" y "Capitán América. El soldado de invierno" ha trastocado el mundo de la serie. Y no puede comentarse sin destripar los principales giros de la trama.

En varias entrevistas que han dado tras la emisión del capítulo "Turn, turn, turn", los dos showrunners de "Agents of SHIELD", Jed Whedon y Marissa Tancharoen, han afirmado que sabían desde antes de que empezaran a escribir el piloto que, en la recta final de su primera temporada, iba a llegar la secuela de "Capitán América" y lanzar una bomba a la línea de flotación de la serie, cambiando por completo su status quo y obligándoles a alterar su curso. Es lo que pasa cuando la serie y las películas forman todas parte del mismo universo, pero hasta este momento, ese concepto no se había visto representado tan claramente en la pequeña pantalla. Los dos crossovers con "Thor. El mundo oscuro" eran más anecdóticos que otra cosa, pero en éste, los eventos de la cinta tienen profundas implicaciones para "Agents of SHIELD". El capítulo emitido anteriormente y el posterior al estreno en Estados Unidos de la película transcurren en paralelo con las peripecias de Steve Rogers, logrando esa interconexión definitiva que Marvel estaba buscando.

¿Esta estrategia es buena? Aún no se sabe. Creativamente, para la serie sí lo ha sido (aunque en audiencia en directo no haya representado una mejoría), porque permite que la ligera evolución que empezó a verse antes del parón de Navidad cristalice en una trama con un objetivo mucho más definido y unos personajes bastante más centrados. Ward, en concreto, resulta mucho más interesante con ese lado oscuro de traidor y agente doble, todavía más después de haberse acercado tanto a May y a Skye, y que el secreto de May haya salido por fin a la luz la libera de esa carga de esar poniendo continuamente cara de póker. Su relación con Coulson ha salido también dañada de todo esto, lo que beneficiará igualmente su desarrollo como personaje. Ahora, el equipo del Bus son renegados, operan sin la cobertura que daba una SHIELD que ha saltado por los aires, y al mismo tiempo que tienen que evitar caer en manos de Hydra, seguramente intentarán salvar lo que queda de su organización.

Estos terremotos al final de la primera temporada también son muy clásicos de las series con el marchamo Whedon (incluso aunque, en ésta, Joss sólo haya estado involucrado en el piloto). Algunos críticos estadounidenses han recordado "Man on the street", el episodio a mitad de la primera entrega de "Dollhouse" que mostraba por primera vez lo que de verdad estaba en juego, pero podríamos hasta encontrar un momento así en "Firefly" y la primera vez que los "poderes" de River entran en acción. Pasan unos episodios afianzando el punto de partida de la serie y haciendo que nos familiaricemos con los personajes y, cuando ya creemos saber cómo funciona todo, dan un giro que la encaminan por donde realmente va a ir hasta su final. Estos giros no siempre tienen los mismos resultados, pero para "Agents of SHIELD" apunta a ser lo mejor que ha podido pasarle. Tener que volar bajo el radar, como quien dice, puede afianzar de manera definitiva la dinámica entre los personajes, justificar el estatus especial de Skye y darle algo más que hacer a May (la revelación de que, en realidad, ella montó el equipo, y no Coulson, fue un buen toque).

Y sólo como nota final, en los comentarios de esta entrada de ¡Vaya Tele! apuntaban que Mulder y Scully vieron varias veces cómo cerraban los expedientes X y siguieron trabajando en ellos, y puede ser una comparación curiosa con lo que le espera a Coulson ahora que SHIELD parece haber sido desmantelada. Desde luego, el nivel de entretenimiento puede ser bastante mayor.
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