23 abril 2014

El humor de las grandes

Seguro que, si seguís "Mad Men", recordáis ese momento de la tercera temporada al que corresponde el fotograma de arriba. Ken Cosgrove celebra que la agencia tiene la cuenta de John Deere con una segadora de último modelo, que está en la oficina para hacer un anuncio con ella, si yo no recuerdo mal. La presencia de la máquina coincide con la visita de los publicitarios ingleses que han comprado Sterling Cooper, y en medio de la tontería general que se extiende por la oficina, con todo el mundo queriendo conducir la segadora por entre las mesas, una de las secretarias tiene dificultades para controlarla y, por accidente, atropella a uno de los nuevos jefes. Es un momento de humor muy negro no muy habitual en "Mad Men" (lo era más en "Los Soprano", y sobre todo en los episodios que escribía Matthew Weiner), pero aunque sea el momento más impactante de esas primeras temporadas de la serie, ilustra algo que, a veces, pasamos por alto al hablar de ella, y que es que "Mad Men" puede ser bastante divertida.

En ¡Vaya Tele!, de hecho, se enfatiza ese toque de comedia que ha tenido en el segundo capítulo de su séptima temporada, en una subtrama que involucra a Peggy, Shirley y un ramo de rosas, y se apunta que las series consideradas grandes, las que la crítica tiene habitualmente en un pedestal, tienen casi siempre un sentido del humor que no es hilarante tipo sitcom, pero que nunca se pierde. Roger Sterling, por ejemplo, puso durante buena parte del arranque del título de AMC gran parte de los momentos más divertidos, ya fuera con sus réplicas ingeniosas o imitando más adelante a Megan Draper cantando "Zou Bisou Bisou". El humor, aunque sea bastante particular, suele ser una nota característica de todos estos dramas de prestigio, lo que los distingue de las series con ínfulas de serlo, pero que se quedan con lo más formulaico. "Los Soprano" tenía un humor bastante negro, y lo mismo "The Wire"; aquella famosa reconstrucción de McNulty y Bunk de la escena de un crimen con variaciones de "fuck" es uno de sus momentos más divertidos.

"The Good Wife" es experta en sacar risas de encuentros incómodos a las puertas de un ascensor, aunque en esta quinta temporada presentó a unos analistas de la NSA que casi merecen su propia sitcom, y "Breaking Bad" podía contar una historia muy seria de cómo el poder absoluto corrompe absolutamente, pero también tenía sus gotas de humor retorcido. Incluso un título que podía llegar a ser tan serio como "Battlestar Galactica" las incluía de vez en cuando, ya fuera a través de las bravuconadas de Starbuck o de la escasez de papel en una nave que ya tenía escasez de comida. "Juego de tronos" ha ido volviéndose más divertida con el paso de las temporadas, hasta el punto de no esconder gags visuales como el de la estatua de Joffrey cazador en el estreno de la cuarta temporada, y no es nada extraño que, en medio de los tira y afloja entre Raylan y la comunidad criminal del condado de Harlan en "Justified", siempre se cuele algún chiste. Es algo que hemos comentado en otras ocasiones, pero que merece la pena recordar, pues a veces da la sensación de que sólo consideramos como grandes series a aquellas que tratan temas muy importantes con mucha seriedad. Las mejores suelen saber cómo utilizar el humor para equilibrarlo todo.
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