22 octubre 2014

El deseo tiene dos caras

Táctica Rashomon: dícese de la película, o serie, que cuenta un mismo hecho desde varios puntos de vista diferentes. El nombre viene de una película de Akira Kurosawa, y esta táctica se ha utilizado en bastantes obras audiovisuales desde entonces, muchas veces relacionadas con algún crimen. En televisión, por ejemplo, hay un episodio de “CSI” en el que varios de los personajes recuerdan su entrada en la escena de un crimen que juega, además, con las diferentes maneras de ver el mundo de cada uno de ellos para sacar unos cuantos chistes a su costa. El ejemplo de “Rashomon” vuelve a utilizarse en uno de los estrenos de este otoño, “The affair”, una serie que, con sólo dos episodios emitidos hasta ahora, apunta a ser bastante más que aquella sinopsis de “un adulterio contado desde los puntos de vista del hombre y la mujer que lo cometen”. Pero no puede contarse demasiado de por qué, ya que la gracia está en ir descubriéndolo por nosotros mismos.

El tráiler ya desvelaba que la ventana a los recuerdos de Noah y Alison nos llega a través de unas entrevistas con alguien a quien, en un principio, no vemos (pero del que puede sospecharse con rapidez a qué se dedica), y apuntaba también a que había algún tipo de misterio, o de interrogante sin resolver, que motivaba que ambos contaran la historia de la relación que mantuvieron un verano en Montauk, un popular lugar de vacaciones para surferos y neoyorquinos con posibles que prefieren un ambiente más relajado que el de los Hamptons. De momento, no se especifica cuándo tuvo lugar esa relación, que se desarrolló a espaldas de sus respectivos cónyuges, pero sí parece que han pasado años, y el paso del tiempo colorea el modo en el que ambos recuerdan aquellos días. El paso del tiempo y sus propias emociones, por supuesto, porque de eso va “The affair”, de cómo nuestros recuerdos no pueden tomarse por hechos irrefutables porque cada uno nos acordamos del mismo hecho de manera diferente.

La serie, por ahora, está resultando muy interesante e intrigante. Sus dos protagonistas (fantásticamente interpretados por Dominic West y Ruth Wilson, que son curiosamente dos ingleses haciéndose pasar por americanos) tienen muchas más capas de las que parecen a simple vista, y ni siquiera podemos fiarnos de ellos para hacernos una idea de cómo son. Las primeras impresiones de uno y otra no fueron iguales, y los puntos vitales en los que se encontraban en aquel momento tampoco lo eran. Noah acababa de publicar un libro y estaba feliz con su mujer y sus cuatro hijos; Alison y su marido atravesaban una época un poco más complicada. Contar algo más es estropear lo que hace que “The affair” merezca la pena. La información se dosifica de un modo que siempre nos va desvelando cosas nuevas de sus personajes, y que busca también engancharnos, claro. Esto no es “How to get away with murder” y su doble narración temporal  con giros a lo “Scandal”, o la narración hacia atrás de los flashforwards de “Damages”; “The affair” es más contemplativa, teje una atmósfera en la que siempre da la sensación de que los personajes ocultan cosas, de que detrás de ellos hay algo más de lo que dejan ver, aunque sea algo inofensivo.

En la serie se notan trazas de los dos trabajos previos de su co-creadora, Sarah Treem, en “In treatment” y “House of Cards”. Su colaborador es el guionista Hagai Levi, que también escribió para la serie HBO y que creó el original israelí en el que se basaba, y entre sus productores ejecutivos figura Eric Overmyer, colaborador de David Simon en “The Wire” y “Treme”. Todos ellos entrelazan ese interrogante, que no empieza a vislumbrarse hasta el segundo capítulo, con la relación entre Noah y Alison, cómo afecta al resto de sus vidas y, sobre todo, cómo la recuerdan, o cómo han elegido recordarla. Las diferencias entre sus memorias pueden ser nimias, como qué tipo de peinado llevaba ella la primera vez que se vieron, a dos conversaciones muy diferentes que acaban en su primer beso. La dicotomía entre sus recuerdos, y cómo esas diferencias construyen a los personajes, es de lo más interesante de “The affair”. Eso y dejarse llevar por su propuesta.
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