31 octubre 2014

Empollones adorables

Adorable nerds”. Así describe Iris la pareja que forman Barry Allen y Felicity Smoak cuando ésta se pasa a hacerle una visita por “The Flash”. La química que esos dos tienen desde que él apareció por primera vez en “Arrow” centra ese primer crossover entre las dos series superheroicas de The CW, pero lo que nos interesa aquí no es eso, sino ese “adorable nerds”, ese “empollones adorables” que prácticamente engloba a todo un cliché televisivo muy clásico; el del sidekick friki del héroe, el que se encarga de soltarnos los casi monólogos de exposición de trama, el que está ahí para apoyar al héroe en aspectos más técnicos (o científicos) y suele mantenerse en un segundo plano aunque su labor resulte fundamental. Ejemplos de “adorable nerds” hay muchos y, además, de lo más variado, porque puede decirse que, en las primeras temporadas de “CSI”, Greg Sanders, el técnico de ADN, entraba en esa categoría con sus largas explicaciones de sus resultados, sus interacciones un poco incómodas socialmente y sus one-liners.

Los técnicos de cualquier tipo son claros candidatos a encajar en esa categoría si son lo suficientemente divertidos o entrañables. Y si saben manejarse bien con la jerga técnica asociada a su “puesto”. Los oficiales científicos de las space operas son los verdaderos reyes en ese aspecto, pero no todos tienen además el factor justo de adorabilidad (tipo Rodney McKay y Jennifer Keller en “Stargate Atlantis”), y no todos logran manejarlo igual de bien. FitzSimmons aparecieron en “Agents of SHIELD” justo para cubrir ese hueco (clásico de las series creadas, o producidas, por Joss Whedon desde Willow en “Buffy, cazavampiros”), pero no siempre han conseguido funcionar bien y tampoco hay consenso entre los fans sobre si realmente son los “adorable nerds” de la serie o no. Una dinámica similar, pero en un tono más rebajado, parecen llevarla Caitlin y Cisco en “The Flash”, pero realmente es su protagonista el que, curiosamente, mejor representa ese arquetipo, por llamarlo de algún modo.

Felicity, claro, es ahora mismo la mejor muestra de esta categoría, pero van apareciendo otros en los sitios más insospechados, como Aram, el técnico de la división especial del FBI asignada a Reddington de “The Blacklist”. Su labor en cada capítulo apenas es más que soltar jerga técnica y explicar las pistas que los protagonistas necesitan para hacer avanzar la trama, pero de algún modo extraño, sus interacciones con Elizabeth Keen le han otorgado cierto aire de entrañabilidad que parecía muy lejano cuando la serie debutó. Hasta Robyn, la otra investigadora de “The good wife”, tiene los rasgos necesarios para ser una “adorable nerd”. Los procedimentales son las series que más a menudo utilizan a estos personajes, pero no siempre vale con introducir uno y ya. Ed Nygma en “Gotham” quiere ir por ese camino, aunque nosotros sepamos en quién se convertirá en el futuro, y no logra cuajar.
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