14 octubre 2014

La nueva Carol

ALERTA SPOILERS: ¿Cómo lleváis a los muertos vivientes de "The Walking Dead"? ¿Habéis visto el primer capítulo de la quinta temporada?

El estreno de la quinta temporada de “The Walking Dead” ha hecho que la blogosfera estadounidense haya estado estos últimos dos o tres días inundada por artículos sobre dos temas en concreto; el espectacular récord de audiencia del primer capítulo (es la emisión más vista en el cable sin ser deportiva, desbancando a “High School Musical 2”) y la evolución que ha vivido Carol desde la mujer maltratada y callada del principio, a la superviviente dispuesta a transformarse en una versión light del Gobernador para rescatar a sus amigos de las fauces de los traumatizados y violentos habitantes de Terminus. Fauces es un buen término, porque lo que sospechábamos al final de la cuarta temporada, que atraen a los viajeros sólo para matarlos como si fueran ganado después, se confirma en el inicio de la quinta. Scott M. Gimple, el showrunner de la serie, afirma que no son caníbales, pero esa despensa de los horrores de Terminus no deja demasiado espacio para que pensemos otra cosa.

El primer capítulo continúa girando sobre el tema que explora “The Walking Dead” desde el principio; si es necesario que te conviertas en una mala persona para sobrevivir en ese mundo infestado por los muertos que caminan y los vivos muertos por dentro, y si no vale con sobrevivir, sino que además tienes que merecer esa supervivencia. El grupo de Rick se enfrenta a ese dilema periódicamente, siempre que les pasa como a Tyreese, y experimentan un trauma que les hace bajar los brazos y dejar de pelear. Hasta que les obligan a hacerlo de nuevo. Rick ha vuelto a su modo ricktator, pero como bien apuntan unos cuantos blogs americanos, la que debería ser la nueva líder del grupo, por su capacidad resolutiva y sus recursos, es Carol. Aquel momento con Lizzie terminó de confirmarnos que ya no es no sólo la mujer de la primera temporada, sino que tampoco es la de la granja de Herschel, que se dedicaba a emponzoñar la convivencia del grupo cuestionando las decisiones de Rick y los puntos de vista de Dale o Shane.

El nuevo mundo ha moldeado a Carol, la ha endurecido lo suficiente para darse cuenta de que ya no se puede perder el tiempo en minucias como si queremos seguir siendo humanos o no. Sobrevivir es el imperativo principal, y si hay que tomar medidas extremas, como volar un tanque de propano y dejar que los zombies campen a sus anchas por Terminus, se hacen. Pero todavía retiene algo de humanidad, sabe que sólo con la mentalidad del carnicero o las reses no se va a ningún sitio, más que a encontrar un final violento como el que también vivieron los criminales que aterrorizaron Terminus inicialmente. Quien a hierro mata, a hierro termina, que se dice. La continuada evolución de Carol y su nuevo papel en el grupo puede ser interesante. Tyreese la ha perdonado por lo que hizo en la cárcel, y Rick le está agradecido por haber mantenido a Judith a salvo, ¿pero aceptará que ella participe en la toma de decisiones? ¿Y explotará Tumblr de nuevo si Daryl y Carol comparten otro abrazo como el del primer episodio?

Aunque ese “No sanctuary” fue un arranque de temporada muy impactante, quizás lo que ha terminado dando más que hablar ese esa escena post-créditos (totalmente a lo “Agents of SHIELD”) en la que vemos de nuevo a Morgan, la primera persona con la que Rick se cruza al salir del hospital de Atlanta, y que parece estar en mejores condiciones que la última vez que el sheriff, Carl y Michonne se lo encontraron, atrincherado en un edificio a prueba de caminantes, y de intrusos. ¿Rick ha seguido dejándole esas marcas en los árboles para que pueda seguir su rastro y reunirse con él? ¿Traerá problemas? Cualquier superviviente puede ser un quebradero de cabeza, una potencial amenaza que vea al grupo como esas reses a las que matar para poder prevalecer.
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