02 marzo 2007

Amenaza de cierre

En Mi caja tonta tienen un comentario muy acertado sobre series que nadie ve pero aguantan en la parrilla porque dan prestigio, principalmente, ya que los críticos las adoran, o porque los presidentes de las cadenas no quieren eliminarlas y les dan oportunidad tras oportunidad. Ellos hablan de "Scrubs", que está en la sexta temporada y parece que el año que viene podría mudarse de la NBC a la ABC, de "Arrested Development", comedia adorada por los críticos (y por los Emmys) que sólo sobrevivió tres temporadas en Fox, y de "Verónica Mars", una de las que más está sufriendo por conseguir los espectadores que le aseguren una cuarta temporada, perspectiva que cada vez parece más lejana.
La serie de Rob Thomas es una más de las que parecen estar este año ante su última temporada, y si en su caso lo que cierne sobre ella es la guillotina de la cancelación por baja audiencia (algo con lo que también está lidiando "Friday Night Lights"), en otros hay diferentes razones. Su compañera en la parrilla en la noche de los martes, "Las chicas Gilmore", afronta un futuro incierto por las difíciles negociaciones para renovar los contratos de Lauren Graham y Alexis Bledel, que han optado por la táctica de "Friends" de negociar como si fueran un pack de yogures, indivisible. También parece que la próxima será la última temporada de "Prison Break", ya que su creador, Paul T. Scheuring, cree que la trama no da más de sí (y no sabes lo de acuerdo que estamos contigo. Incluso dudo que dé para otros 22 capítulos), y la veteranísima "Urgencias", que tenía los días contados al comenzar la 13ª temporada, puede resucitar gracias al empujón que ha experimentado su audiencia. Los planes de la NBC era que finalizara en la siguiente temporada, pero no sabemos si, después de esta segunda juventud, seguirán pensando igual.

No todas las series consiguen terminar en la cresta de la ola, o como sus creadores quieren. A algunas, la cancelación las pilla con el paso cambiado y el final se queda en el aire, y otras desaparecen tan abruptamente, que parece que se las ha tragado un agujero negro. Los estadounidenses han encontrado salida para esas series canceladas a través de las páginas web de las cadenas, que emiten los episodios que ya estaban grabados y nunca vieron la luz, y siempre queda la esperanza de que las ventas de DVD sean buenas. Así sobrevivieron también "Futurama" (a duras penas), "Padre de familia" (salvada por el DVD) y así se verá, por ejemplo, "Kidnapped", uno de los grandes estrenos del pasado otoño que pasó como una exhalación por la parrilla de la NBC.
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