28 marzo 2007

Quiero creer

La quinta temporada de "Expediente X" no sólo dio paso a una sexta con la que comenzaba el declive definitivo de la serie, sino que precedió también a una película que ahondaba algo más en toda la historia de la conspiración entre el Sindicato y los extraterrestres y aquella subtrama de las abejas que empezó a aparecer en la cuarta temporada (el momento shipper de la película, por cierto, estaba protagonizado por Mulder, Scully y una abeja muy oportuna). Desde el mismo momento de su estreno, se empezó a hablar de una posible continuación, y los rumores se volvieron muy insistentes en cuanto terminó la serie, allá por 2002. Sin embargo, éstos nunca se concretaban. David Duchovny y Gillian Anderson estaban dedicados a otras cosas, Chris Carter andaba metido en litigios con Fox por los derechos de la serie, y hacía falta un buen guión que forzara un paso hacia adelante.
Hace tres años, Duchovny y Carter volvieron a dejar caer que estaban preparando la secuela y que, probablemente, su trama no tuviera nada que ver con la conspiración alienígena, sino que sería más parecida a alguno de los capítulos sueltos de temática "monstruo de la semana". Otra vez, el anuncio se quedó en eso, rumores, y el traslado de Gillian Anderson a Inglaterra, donde se dedicó al teatro y a pequeños papeles en películas independientes, y que nunca ha sido muy amiga de las promociones, hacía presagiar que el tema no saldría adelante. Sin embargo, ambos actores han expresado siempre su convencimiento de que, si la historia era buena, participarían en esa posible secuela. Pues bien, la máquina ha vuelto a rodar. En Cinematical apuntan que Duchovny ha confirmado que las negociaciones para poner en marcha la película están ya casi listas, y que la producción podría empezar el año que viene. Por supuesto, esto puede no ser más que otro anuncio sin mayores consecuencias.

Es cierto que hace la friolera de 14 años desde que "Expediente X" se asomó por primera vez a la tele, pero ha ido envejeciendo con bastante dignidad. No en los peinados o la ropa, claro, pero la construcción de los personajes y las tramas aguantan muy bien el paso del tiempo. El reciclaje de las viejas películas e historias de monstruos y de las tramas de conspiraciones políticas de los 70 hizo que la serie tuviera un plus, un algo más que la convirtió en un fenómeno a mediados de los 90. Ahí también tenía mucha importancia la relación entre Mulder y Scully, el creyente y la escéptica. Damon Lindelof, uno de los creadores de "Perdidos", dice que la serie siempre fue, en realidad, sobre esos dos personajes de los que, por cierto, los responsables de la serie confesaban que su favorito era Scully. Los tiempos han cambiado, cierto, pero ésta sí que es una serie que se merece un revival, para que se vea que la "edad de oro" de la ficción estadounidense empezó bastante antes de "24".


P.D.: No, la foto no es, evidentemente, el famoso póster que adornaba el despacho de Mulder, con el lema "I want to believe", sino la también famosa portada que la revista Rolling Stone dedicó a la serie en 1995, cuando "Expediente X" estaba ya en la cima de su popularidad, o muy cerca de alcanzarla. Este número se ha convertido en una codiciada pieza para los coleccionistas xphilos.
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