21 junio 2009

Cosas malas

No deja de resultarme sorprendente el nivel de debate y encendidas discusiones que genera "True Blood", y sospecho que en parte se debe a que se emite en la HBO (o directamente a que es una serie de cable) y su creador es Alan Ball. Si una cadena como Fox emitiera esta serie, creo que no sólo habría menos debate, sino que, tal vez, seríamos menos benévolos con ella. Quiero decir, todos somos muy conscientes de que la serie no es perfecta y que tiene aspectos de vergüenza ajena, pero le damos mucha más importancia y la tomamos mucho más en serio de lo que, probablemente, se la toman sus responsables. Esta crítica de James Poniewozik es bastante interesante al respecto porque apunta que son sus principios y sus finales los que dan el tono justo de escapismo camp, estilizado y gótico, y que esa bipolaridad que hay en medio entre lo ligero y lo serio es justo lo más desconcertante.

No es una serie sutil en sus críticas sociales y, de hecho, igual debería olvidarse hasta de intentarlas. Lo suyo es el rollo light escapista, y ahí están logrando algunas cosas interesantes con las que podemos pasar un buen rato en esta segunda temporada. Maryanne es intrigante (aunque empiezo a imaginarme de qué va, más o menos. Tampoco es muy sutil), los demonios de Tara siguen lejos de estar conjurados, Lafayette está metido en un buen lío, y supongo que la panda de Fangtasia seguirá tan divertida como en la primera temporada (el castigo de Bill también promete). "True Blood" es de lo más camp que la tele yanqui ha hecho últimamente, y es cierto que consiguen unos finales de episodios que, por lo menos, te dejan intrigado por ver cómo seguirá todo. Tal vez, en su caso, el peso de los nombres, el recurso de autoridad, sea demasiado acusado.

Si otro que no fuera Alan Ball estuviera detrás, ¿le dedicaríamos tanto espacio y tiempo? ¿La tomaríamos por lo que realmente es y dejaríamos de buscarle significados trascendentales? ¿Dejaremos algún día de hablar de si Sookie es así porque el personaje es de esa manera, o es "culpa" de Anna Paquin (reconozco que la soporto un poco más)? Esa mezcla de las diferentes versiones de True Blood que hace Bill es el mejor ejemplo de lo que es la serie.

Música de la semana: Estamos todos de acuerdo en que "True Blood" tiene una de las canciones mejor elegidas para ilustrar sus títulos de crédito, ese "Bad things" de Jace Everett. Cuando la oigo, no puedo evitar acordarme de Chris Isaak, tal vez por el tipo de música o el modo de cantar, o quizás porque él tiene un tema que también habría valido para "True Blood", "Baby did a bad, bad thing", y que sonó en "Eyes wide shut", la última película de Stanley Kubrick.
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