23 julio 2009

Las series de Matusalén

Siempre se dice que el medio televisivo es cambiante, inestable y poco dado a éxitos duraderos, por lo menos ahora. Hay algunos programas que consiguen aguantar en antena durante mucho tiempo, sobre todo los informativos tipo "Informe semanal" (que TVE emite desde hace más de 30 años), pero a las series les cuesta un poco más. Las semanales de prime time ya pueden darse con un canto en los dientes si llegan a las 10 temporadas que llevará "CSI" este otoño, o simplemente a las seis que "House" tendrá a sus espaldas. Hay casos de series muy longevas, pero es difícil que puedan repetirse las más de 20 temporadas de "Ley y orden" o las 15 de "Urgencias" (o, simplemente, las 9 de "Expediente X"). Alrededor de la 7ª temporada, muchas series alcanzan el final de su vida. No hay que olvidar que, en EE.UU., muchos de los contratos de los actores se acaban entonces, y las renovaciones ya no se pueden hacer por cuatro perras.

Los casos más longevos se encuentran en las telenovelas diarias. La CBS canceló hace poco "Guiding light", que empezó como una radionovela en 1937 y no dio el salto a la televisión hasta 1952. Entre los 50 y los 60, sobre todo en esta última década, se crearon casi todas las soap operas más duraderas aún en emisión, con unos títulos, en ocasiones, geniales de puro kitsch como "Days of our lives" (1965), "Hospital general" (1963), "One life to live" (1968) o "As the world turns" (1956). En ésta última, además, lleva actuando una de sus intérpretes, Helen Wagner, casi desde el principio, por lo que es la actriz que lleva más tiempo interpretando al mismo personaje del mundo. En EE.UU., la siguiente en la lista es Susan Lucci, que lleva en "All my children" desde su estreno en 1970, y que tuvo 18 nominaciones consecutivas a los Daytime Emmy sin ganar nunca ninguna de ellas. Esa circunstancia incluso la llevó a presentar en una ocasión "Saturday Night Live". Lucci se llevó el Emmy, finalmente, en 1999, en una gala que debió ser de las más lacrimogénas de la historia de las entregas de premios (se puede ver aquí y sí, el que entrega el premio es Shemar Moore, de "Mentes criminales").

De los 70 sobrevive todavía "The young and the restless" (1973), y la siguiente telenovela yanqui con más aguante es "The bold and the beautiful", que se estrenó en 1987. Curiosamente, ésta aún mantiene el formato de 30 minutos con el que nacieron casi todas, y que abandonaron al cabo del tiempo para pasarse a una duración estándar de 60 minutos. Si las soap operas yanquis tienen unos nombres rimbombantes y delirantes, las inglesas optan por cosas más sencillas, como el nombre del pueblo o de la calle donde viven los personajes de clase trabajadora que las pueblan. "Coronation Street" es la campeona a este lado del Atlántico, emitiéndose en ITV sin interrupción desde 1960, y convirtiéndose en el serial británico por antonomasia, prácticamente. El otro más conocido es "EastEnders", que la BBC estrenó en 1985, y que siempre mantuvo bastante rivalidad con "Emmerdale" (1972). Una de las más populares en los últimos tiempos es "Hollyoaks" (1995), y tampoco hay que dejar de lado el tirón de las australianas nacidas en los 80: "Neighbours" (1985) y "Home and away" (1988).

Si no hubiera sufrido una interrupción en su emisión de más de dos décadas (entre 1989 y 2005, y si no contamos una película para televisión en 1996), "Doctor Who" sería, sin duda, la serie más longeva de la televisión, fuera de las telenovelas. Desde 1963, el Señor del Tiempo llena la parrilla de la BBC de aventuras de ciencia ficción con una orientación familiar que la ha convertido en una institución (Russell T. Davies dice que, en el imaginario británico, el Doctor está a la altura de James Bond o Robin Hood). Ha sobrevivido a 11 cambios de protagonista (Matt Smith será el 11º) gracias a ese sentido de la diversión y la maravilla. La quinta temporada, por cierto, en la que Steven Moffat debuta al frente de las operaciones, no se verá hasta abril de 2010.
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