26 julio 2009

Entre piratas y morosos

1.- Richard Curtis está especializado en comedias ligeras y divertidas que suelen tener unos comienzos chispeantes para luego perder inevitablemente gas ("Cuatro bodas y un funeral" y "Notting Hill" son dos buenos ejemplos, aunque sólo fuera el guionista). También se las arregla para que haya siempre un par de personajes excéntricos, pero encantadores, que ponen casi todos los mejores chistes frente a los protagonistas, un poco más sosos (más si es Hugh Grant el protagonista). En televisión, hay que agradecerle haber sido de los que pusieron en pie "Mr. Bean" y "Blackadder", y ahora se descuelga con una "Radio encubierta" que, aunque le sobra buena parte del final, debe ser lo más divertido que ha hecho en mucho tiempo. Ambientada en un barco, fondeado en el Mar del Norte, que alberga una radio musical pirata a mediados de los 60 (cuando la BBC, nos recuerdan al principio, sólo emitía 45 minutos de música popular al día), tiene una energía contagiosa, una banda sonora realmente estupenda y un grupo de actores que dan con la nota perfecta para componer a este puñado de colgados por la música, DJ's que disfrutan de una notoriedad que es, para muchos, el punto álgido de sus vidas.

Se utiliza como excusa la llegada al barco de un adolescente, enviado por su madre para apartarse de las malas compañías, que encuentra allí una isla del optimismo y el sueño de libertad de los 60. Todos los personajes son estupendos, liderados por un Bill Nighy que es cool incluso en medio de una tormenta (y que, además, baila. Este hombre es una mina), y con las caras de un montón de actores televisivos, desde medio reparto de "The IT Crowd" (Chris o'Dowd y Katherine Parkinson), al inenarrable manager de "Los Conchords" (Rhys Darby), a January Jones (muy distinta de su papel en "Mad Men"), a Jack Davenport ("Swingtown")... Incluso se permite un cameo de Emma Thompson en la misma película en la que su ex marido, Kenneth Branagh, vuelve a clavar uno de esos personajes odiosos caricaturescos que tan bien se le dan (como Gilderoy Lockhart en la segunda película de Harry Potter estaba estupendo). Y Philip Seymour Hoffman vuelve a apuntarse a los DJ's locos por la música como el que hizo en "Casi famosos". Resultado, que "Radio encubierta" es muy divertida, sobre todo, gracias a esa panda adorable de locutores trastornados.

2.- Con un giro final mucho más contemporáneo de lo que podría parecer, y una reflexión sobre la fortuna (como suerte o como patrimonio económico), "Little Dorrit" es menos trágica que "Bleak House", con un tono a veces más ligero y casi humorístico, pero sigue teniendo en su centro oscuros secretos familiares de los que pueden hundir una casa, entendida como la reputación de la familia, hasta los cimientos (y hay una representación muy gráfica de esto en la serie). Teniendo como guionista también a Andrew Davies, y siendo adaptaciones de obras de Charles Dickens, "Little Dorrit" y "Bleak House" se parecen mucho en entre sí, y no sólo en los títulos de crédito y en su formato de capítulos de media hora. Las dos mezclan muchos géneros, pero la primera utiliza más componentes del thriller con la aparición de ese inquietante criminal francés llamado Rigaud (que le ha valido a un Andy Serkis muy en su papel una nominación al Emmy al mejor secundario de miniserie), y la crítica social es más acentuada con la aparición de tipos como el señor Casby y Pancks, su recolector de alquileres (que es un hallazgo de personaje).

La serie empieza con Amy, la pequeña Dorrit del título, en la prisión para morosos de Marshalsea, donde su padre ha pasado media vida y donde ella nació. Su destino se cruzará con el de Arthur Clennam, que vuelve a Inglaterra tras pasar 15 años en China llevando el negocio textil de su familia con su padre. La muerte de él lleva a Arthur a regresar para cumplir su último deseo, expresado sólo con un reloj y las palabras "Tu madre, Arthur. Arréglalo". ¿Qué pueden tener en común los Clennam, acaudalados pero en decadencia, con los pobres y deudores Dorrit? Ésa es la trama principal, pero hay muchas otras que se cuentan en relación con Amy y Arthur, desde los porteros de Marshalsea a la tragedia que el señor Dorrit siempre llevará consigo (otra merecida nominación al Emmy para Tom Courtenay), a la misteriosa Miss Wade, el señor Merdle y su reputación de "hombre del siglo", la burocracia y pereza de las oficinas gubernamentales relacionadas con el dinero (que se parece a aquella oficina delirante de "Las doce pruebas de Astérix")... También hay muchas caras conocidas en el reparto de la serie, menos su protagonista, Claire Foy, casi una debutante, que sin embargo consigue transmitir la inocencia de Amy y sus tribulaciones interiores sólo con la mirada.

Música de la semana: "Radio encubierta" empieza con "All day and all of the night", de The Kinks, haciendo referencia a que esas emisoras piratas emitían música las 24 horas del día.
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