06 julio 2009

Lo que vale una imagen

El cambio de nombre de Sci Fi a Syfy, oficial en Estados Unidos desde esta madrugada, está llevando a que surjan diversos artículos muy interesantes (como éste de Maureen Ryan) sobre cómo se construye una imagen de marca en el caso de la televisión. Hay que reconocer a la nueva Syfy su esfuerzo por no quedarse meramente en la programación tradicional y apoyar sus programas con especiales en la web, podcasts, videoblogs y otras iniciativas varias, y es cierto que, en los seis años en los que disfrutó de "Galáctica", su programación se ha ampliado desde la ciencia ficción y la fantasía más puras y duras a géneros más mezclados y abiertos a un público menos friki, por decirlo de algún modo. En lo concerniente a la utilización de Internet y de otros medios para promocionar y emitir sus series, Syfy ha sido de las cadenas que mejor lo han llevado a cabo.

Su cambio de marca obedece, según ellos, a un adecuamiento al tipo de programación que llevan un tiempo haciendo. La programación es, tal vez, la principal herramienta de los canales por cable para diferenciarse de los demás. En esos artículos que se han ido publicando sobre la nueva Syfy se recordaba que HBO es sinónimo de televisión poco conformista; USA, de escapismo inteligente; Showtime, de títulos provocativos y diferentes; FX, de historias arriesgadas y a veces polémicas; TNT, de procedimentales y dramas más convencionales; ABC Family, de series juveniles y amables para toda la familia, etc. Esas imágenes, esas etiquetas que se adscriben a cada cadena, y con las que las identifican los espectadores, se consiguen gracias a la emisión de "Los Soprano", "Monk", "Weeds", "The Shield", "The Closer" y "Kyle XY", por ejemplo, y a una cierta coherencia en la programación consiguiente de otros títulos.

En España, rápidamente asociamos ciertos canales temáticos a las series de moda (Fox), al género policíaco más clásico y al thriller de toda la vida (Calle 13), a las comedias distintas (Paramount Comedy)... Eso se consigue con la programación, y fomentándolo con las estrategias de marketing que todas las cadenas ponen en marcha. A través de promociones y cortinillas se puede crear también una imagen de marca muy definida (en eso son insuperables Canal+ y su "heredera" en ese aspecto, Cuatro), y hasta se puede hacer con el tipo de presentadores que asoman su cara todos los días en la parrilla de ese canal. Fijaos en los informativos, por ejemplo. Las presentadoras de los Telediarios de TVE suelen distinguirse por sus voces graves, y las de Antena 3, en general, por su fotogenia. ¿A que no os hace falta mirar el dial para saber que, en la radio, tenéis sintonizados Los 40 Principales? En la radio, la "imagen" se logra con unas voces con unos tonos muy diferenciadores.
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