17 noviembre 2009

Dígaselo con una canción



Desde hace tiempo, hay algunos anuncios, más si son de determinadas marcas, que lanzan a la fama a las canciones, y los grupos, que ponen música a sus imágenes. No sé si os habéis fijado que incluso hay algunos anuncios que incluyen el nombre de la canción y la banda en un lado de la pantalla, para que sea más fácil identificarlos, y hasta se llegaron a editar varios recopilatorios con estos temas. Los de telefonía móvil se han convertido en todo un filón, haciendo famosos de golpe a los Dandy Warhols con "Bohemian like you" o a Toploader con su versión de "Dancing in the moonlight" (one hit wonder de libro, por cierto). Incluso lograron que "Island in the sun" desbancara a "Buddy Holly" como el tema más famoso de Weezer.

Ahora parecen estar de capa caída, pero hubo una época en los 90 en la que cierta marca de vaqueros iba a éxito musical por anuncio, ya fuera "Turn on, tune in, cop out" de Freak Power (el grupo que tenía Norman Cook antes de ser Fatboy Slim), "Spaceman", de Babylon Zoo o "The second line", de Clinic. Incluso llegó a haber un anuncio de coches que nos hizo creer a todos que "King of the road" era de Elvis Presley, en lugar de Roger Miller, y que volvió a poner de moda la célebre "I feel good" de James Brown. Últimamente, son las casas de ropa deportiva (y una más en concreto) las que están usando canciones que alcanzan cierta repercusión. Ya puede ser "Soul bossa nova", de Quincy Jones, que el anuncio de arriba puso de moda antes de "Austin Powers", o la versión de "Hurt", de Nine Inch Nails, que hizo Johnny Cash, o vuelve a poner de moda "All these things that I've done", de The Killers, o lanza a Eagles of Death Metal utilizando en un anuncio "Don't speak".

La publicidad ha ayudado a hacer conocida a Russian Red (aunque no recuerdo si algún anuncio empleaba "They don't believe"), y hace ya bastante tiempo hubo un famoso anuncio de Coca-Cola light que puso en el mapa un viejo éxito de Etta James, "I just want to make love to you". Y luego, claro, están esos que, por vete a saber por qué razón, sólo recuerdas tú, como uno de una tarjeta de crédito en el que sonaba el principio de "Canasteros de Triana", de Concha Piquer, u otro de un canal de televisión que utilizaba de banda sonora el Vals nº2 de la Jazz Suite de Dimitri Shostakovich que haría mucho más conocido "Eyes wide shut".
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