02 noviembre 2009

Todo en uno

A veces, no hay nada que quede más pedante en una película (o en una serie), que un plano secuencia. La inclusión de toda la acción en un único plano, rodando una secuencia sin cortes y de un tirón, con la cámara siguiendo a los diferentes personajes sin cambiar de plano, puede ser un delirio de grandeza autoral un poco indigesto, sobre todo si no cuenta nada y no es más que una demostración de "lo hago porque puedo" (ahora no recuerdo ningún ejemplo, mi memoria es muy selectiva). Sin embargo, pueden ser una herramienta muy útil para mostrar las dimensiones de algo, las interconexiones en la acción, y a veces quedan muy bonitos.

Los hay magistrales que, no obstante, a mí me aburren un pelín (como éste de "El viaje de los comediantes", de Theo Angelopoulos), y experimentos realmente complicados desde el punto de vista técnico como "La soga" (que además tiene ese gran manejo del suspense marca de la casa de Hitchcock, y un aire muy teatral). Hace algún tiempo, "Antiegos" dedicó una entrada al plano secuencia incluyendo algunos de los más famosos (de "Sed de mal" y "El juego de Hollywood", que incluye un homenaje precisamente al título de "Sed de mal", a uno más reciente en "Kill Bill"), pero hay bastantes más, claro, también el famoso plano secuencia de la retirada de Dunquerque de "Expiación" (que no puedo empotrar, lo siento).



Todo el principio de "Snake eyes", de Brian De Palma, es un plano secuencia de unos 15 minutos (aquí, la segunda parte) que sigue a Nicolas Cage por las entrañas del pabellón donde se celebra el combate de boxeo utilizado como excusa para un asesinato (aunque también circulan por Internet disecciones plano por plano de esa secuencia que desmontan su naturaleza continua). Lo cierto es que la primera media hora o así de la película es estupenda, pero luego pierde demasiado gas. En "Hijos de los hombres", Alfonso Cuarón se marca un plano de secuencia de acción de seis minutos al final de la cinta cuya preparación necesitó 14 días y que es muy complejo por la cantidad de cosas que pasan, de escenarios por los que se mueve la cámara y de personajes que participan.



David Fincher mezcló un plano secuencia de inspiración hitchcockiana con animación CGI para este momento de "La habitación del pánico". Más clásico es el que Martin Scorsese monta siguiendo a Ray Liotta en "Uno de los nuestros". Éste de "El diablo sobre ruedas" también persigue a su protagonista en uno de los escasos momentos de tranquilidad del que disfruta en la película, muy recomendable, por cierto. Hay cienes y cienes de ejemplos más, y algunos no se ciñen sólo al cine. El principio de la miniserie de "Galáctica" nos muestra el interior de la nave siguiendo a Adama practicando su discurso y a Starbuck corriendo por sus pasillos, y en ese "Revelations" que marca la mitad de la cuarta temporada hay otro plano secuencia con "sorpresa" al final. ¿Recordais alguno más que hayamos visto en alguna serie?
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