26 noviembre 2009

Para ocasiones especiales

De tanto ver series americanas, acabamos teniendo cierto conocimiento de fiestas relevantes para ellos como Halloween, Acción de Gracias, el 4 de Julio o, por supuesto, Navidad gracias a los episodios especiales que se les dedican a esos días. Casi todos suelen tener una pátina un poco sentimentaloide (más los de Thanksgiving y Navidad), por eso de que se reúne toda la familia y blah, blah, blah. Las series familiares a los "Siete en el paraíso" o "Cinco en familia" solían utilizar estos episodios para montar unos líos muy gordos que cabreaban a todo el mundo al principio, para luego reconciliarlos delante de un festín pantagruélico que ni los de "El festín de Babette".

Entonces llegó "Friends" con sus especiales de Acción de Gracias y se convirtió en un clásico. Cambió la reunión tradicional en familia con la de los amigos, línea por la que sigue "Cómo conocí a vuestra madre" (aunque vimos una comida familiar en casa de los Erikssen de Minnesota que se comprende que intimidara a Lily), añadiendo ese Slapsgiving marca de la casa. Las carcajadas que lograban las comidas en casa de Mónica Geller no han podido ser superadas (la tarta aquélla con literalmente todo de Rachel, tampoco), y por eso no es raro que alguna cadena estadounidense emita esos episodios de "Friends" en alguno de los típicos maratones de series con los que algunos canales intentan contrarrestar los tradicionales partidos de fútbol americano (o los especiales de Charlie Brown).

Si en Acción de Gracias y en Navidad se lleva el colegueo, en Halloween es más normal tirar hacia el terror o el cachondeo generalizado (éste más centrado em la parte de los disfraces. Aún me acuerdo del "zurullito" de Ross o la mitad inferior de la vaca de Zack Addy). Aquí, los "Treehouse of Horror" de "Los Simpson" son los reyes absolutos, reciclando y homenajeando tramas de viejas películas o de clásicos de la literatura de ciencia ficción (mi favorito, por su nivel de frikismo, siempre será el de Homer en 3D). Pero he de confesar que recuerdo también uno de "Blossom" en el que una de sus amigas creo que se emborracha y, para disimular delante del padre de Blossom, finjen que se ha quedado dormida viendo "El silencio de los corderos" ("está muy curtida", es la explicación que dan).

De todos modos, con esto de las reuniones familiares o de amigos por una de estas fechas señaladas (una de las frases hechas que más odio, junto con "marco incomparable"), me he acordado de un par de películas que merecen una revisión. Una es "A casa por vacaciones", la segunda cinta dirigida por Jodie Foster, y la otra es una de mis favoritas de siempre, "Los amigos de Peter".
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